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Paraguay:
para
dar respuesta al proceso de recomposición
Construyamos
una herramienta política independiente de los trabajadores
Agrupamiento
por el Socialismo
Hemos
visto que en estos primeros meses del año se dieron importantes luchas como no
se han visto en mucho tiempo por esta época del año. Son los síntomas de una
lenta pero persistente recomposición, que se da principalmente entre los
trabajadores urbanos vinculados al aparato del estado que se movilizan
defendiendo al presupuesto destinado al gasto social y por mejores condiciones
laborales y de salario, como por ejemplo los trabajadores de la salud, los
docentes, etc.
Las
luchas que se avecinan para el resto del año, ya sean de los trabajadores o del
sector campesino, serán muy duras, principalmente porque desde abajo la
situación no da para esperar más, y el margen de maniobras que tiene el
gobierno de Nicanor es bastante restringido, con la actual configuración que
tiene el régimen de recaudador de impuestos para el FMI y defensor violento de
las empresas capitalistas agroexportadoras y los terratenientes.
Nuevamente,
el Frente Nacional de Lucha por la Soberanía y la Vida (FNLSV), actualmente el
principal organismo coordinador de las diferentes luchas sectoriales –donde
converge la mayoría del movimiento popular organizado en torno a la lucha
contra el imperialismo y por mejores condiciones de vida de los trabajadores–,
cobrará protagonismo y será la referencia principal de todos los sectores
gremiales y políticos de la clase, estén movilizados o no.
Por
eso rescatamos la centralidad que tiene el FNLSV como referencia política en la
conciencia de los trabajadores, e insistimos en que las organizaciones y los
independientes que formamos parte del mismo tenemos la tarea de discutir y
consensuar un proyecto con el cual afrontar y coordinar –en un nivel superior
al de la lucha sectorial unificada– las muy próximas batallas de la clase
trabajadora contra la ampliación y profundización del saqueo imperialista a
cargo de sus administradores locales.
Las
condiciones están maduras para que el movimiento trascienda las formas
reactivas ante tal o cual ataque de la burguesía y el imperialismo contra sus
derechos y su nivel de vida, y que se empiece a pisar con fuerza en el proceso
de construcción política de una verdadera alternativa con dinámica
propia hacia el poder de los trabajadores, los campesinos y el conjunto de los
explotados. Única salida posible a la
alternativa que tenemos hoy frente a nosotros, socialismo o barbarie.
Es
en ese marco que vemos la necesidad de contar con una herramienta política
independiente de los trabajadores, los campesinos y los estudiantes, que no
sólo agrupe y coordine las constantes pero aisladas luchas, como lo constituye
actualmente el Frente Nacional de Lucha por La Soberanía y la Vida, sino que
trascienda la actual forma de unidad de acción de distintos sectores de la
clase para constituirse en una alternativa real de poder de los trabajadores.
Las
condiciones de madurez del movimiento están dadas, y si no damos ese paso, si
no avanzamos, probablemente perdamos lo que el movimiento en su conjunto ha
venido acumulando hasta este momento con sus luchas. Los ataques al nivel de
vida de los trabajadores serán cada vez más fuertes; es lo que podemos esperar
de la victoria contundente y resultante monopolio del poder del nicanorismo,
representante de la fracción más vendepatria de la burguesía local.
Vemos
que necesariamente debe instalarse esa discusión dentro de todo el movimiento y
en especial al interior de las organizaciones que hoy conforman el FNLSV, que
se discuta en las bases y se decida la posibilidad de elevar al mismo FNLSV al
estatus de herramienta política independiente, clasista y combativa. Una
herramienta que no sea sólo la sumatoria de movimientos y partidos, sino que
conforme una unidad con fundamento en la discusión de un programa de conjunto
de reivindicaciones comunes a todos los trabajadores y las masas pobres del
campo y la ciudad.
En
varias partes del continente tenemos ejemplos de la recomposición de la clase
trabajadora reflejada en procesos de constitución de herramientas políticas
independientes y clasistas, tal es el caso del IPT (Instrumento Político de los
Trabajadores) en Bolivia, que se gesta al interior de la propia COB boliviana, o
en la propia Venezuela con la formación reciente del PRS (Partido Revolución y
Socialismo) nacido a instancias de la clasista UNT. Aunque la lucha de clases en
nuestro país tiene su propio ritmo, en Paraguay una herramienta con esas
características puede ser concretada en torno al FNLSV.
Sin
lugar a dudas, los principales obstáculos rumbo a la construcción de esta
herramienta surgirán dentro del propio movimiento. Cada uno de los gremios,
colectivos y partidos que conforman el FNLSV tiene sus propias características
orgánicas, procesos y acumulaciones.
El
primer problema a ser planteado será la dificultad de abandonar las respectivas
experiencias sectoriales en torno a la construcción de algo superior. Sin
embargo es importante aprender de las experiencias citadas, que se caracterizan
por que, al interior de estas herramientas políticas, está garantizada la
autonomía de los distintos sectores, corrientes y grupos, asegurándose así el
debate y la lucha política interna, germen de la verdadera democracia de los
trabajadores.
Aunque
sabemos que la discusión ya fue planteada por otros compañeros, la misma está
en una etapa muy inicial. Por eso debemos llamar cuanto antes a un ampliado o
plenaria del FNLSV donde se toque a fondo como uno de los principales ejes esta
tarea y desafío, a la par de la elaboración de un plan de lucha para enfrentar
la intención del actual régimen, comandado por Nicanor, de perpetuarse en el
poder para continuar con la expulsión violenta del campesinado al servicio del
gran capital agroexportador y con los ajustes y tarifazos impuestos por el FMI.
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