Socialismo o Barbarie, periódico, Nº 71, 26/01/06
 

 

 

 

 

 

La última moda del imperialismo

Mini-bombas nucleares: “Seguras para civiles”

Tomado del artículo del artículo de Michel Chossudovsky publicado originalmente en Global Research, 3-1-06. La versión completa en castellano puede leerse en www.socialismo-o-barbarie.org.

Los informes de prensa, aunque revelan algunas características de la agenda militar, sirven en gran parte para distorsionar la naturaleza más amplia de la operación militar, que incluye el uso preventivo de armas nucleares tácticas. La agenda bélica se basa en la doctrina de la administración Bush de la guerra nuclear “preventiva” conforme a la Revisión de la Postura Nuclear de 2002.

La desinformación mediática ha sido ampliamente utilizada para ocultar las devastadoras consecuencias de una acción militar que haga uso de ojivas nucleares contra Irán. El que esos ataques quirúrgicos serían realizados utilizando tanto armas convencionales como nucleares no forma parte de la discusión.

Según una decisión del Senado en 2003, la nueva generación de armas nucleares tácticas o “mini-bombas” de “bajo rendimiento” con una capacidad explosiva de hasta seis veces la de la bomba de Hiroshima, son consideradas ahora “seguras para civiles” porque la explosión sería subterránea.

Mediante una campaña propagandística que ha obtenido el apoyo de científicos nucleares “serios”, las mini-bombas son presentadas como un instrumento de paz en lugar de guerra. Las bombas nucleares de bajo rendimiento han sido aprobadas para su “uso en el campo de batalla”, y existen planes para utilizarlas en la próxima etapa de la “guerra contra el terrorismo”, junto con armas convencionales.

Funcionarios de la administración arguyen que se necesitan armas nucleares de bajo rendimiento como disuasivo verosímil contra estados delincuentes [Irán, Corea del Norte]. Su lógica es que las armas nucleares existentes son demasiado destructivas para ser utilizadas, excepto en una guerra nuclear generalizada. Los enemigos potenciales se dan cuenta de esto y por tanto no consideran que la amenaza de represalias nucleares sea creíble. Sin embargo, las armas nucleares de bajo rendimiento son menos destructoras, por lo tanto es concebible que sean utilizadas. Eso los haría más efectivas como disuasivo.

Con una lógica terriblemente retorcida, las armas nucleares son presentadas como medios para consolidar la paz e impedir “daños colaterales”. El Pentágono ha sugerido, a este respecto, que las mini-bombas son inofensivas para civiles porque las explosiones “tienen lugar bajo tierra”. Cada una de estas mini-bombas, no obstante, tiene una capacidad explosiva de un tercio de una bomba de Hiroshima.

La capacidad de penetración en la tierra de la B61-11 [nuclear] es, sin embargo, bastante limitada. Los ensayos muestran que penetra sólo unos siete metros en el suelo seco cuando es lanzada desde una altura de 13.000 metros. Todo intento de utilizarla en un entorno urbano, sin embargo, resultaría en numerosos víctimas civiles. Incluso al nivel más bajo de su variedad de rendimiento, la explosión nuclear simplemente abrirá un inmenso cráter de material radioactivo, creando un campo letal de radiación gamma en una amplia superficie.

La nueva definición de una bomba nuclear ha eliminado la distinción entre armas convencionales y nucleares: “Es un paquete (de armas nucleares y convencionales). La implicación de esto es obviamente que se está colocando a las armas nucleares en una categoría especial: de ser un último recurso, o una especie de arma suprema, no sería más que otro instrumento en la caja de herramientas”, dijo Kristensen. (Japan Economic Newswire). En este contexto, el senador Edward Kennedy acusó a la administración Bush de desarrollar “una generación de armas nucleares más utilizables”.

La comunidad internacional endosa la guerra nuclear en nombre de la Paz Mundial. “Hacer el mundo más seguro” es la justificación utilizada para lanzar una operación militar que podría conducir a un holocausto nuclear.