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Declaración
del Nuevo MAS
Kraft
– Terrabusi: repudiamos un acuerdo que deja a
los principales luchadores en la calle
Se
podía lograr mucho más
Lamentablemente,
la heroica lucha de Kraft, parece, a estas horas, estar
terminando en una derrota que, a priori, por ser parcial
–dado el logro de que la interna quede adentro- no deja
de ser muy dura. Es que el acta que firmaron el pasado
viernes 16/10 tres de los cinco integrantes de la interna
termina aceptando que queden en la calle nada menos que 53
de nuestros mejores compañeros: un grave error, o más aún,
una lisa y llana capitulación a la empresa.
Efectivamente:
es una enorme injusticia que los compañeros que están
quedando en la calle sean los que más se jugaron a la hora
de la lucha: se trata de los compañeros que garantizaron
la permanencia en la planta cuyo desalojo fue el que le dio
verdadera proyección nacional a la lucha. Entre ellos,
la casi totalidad de los integrantes del cuerpo de delegados
que la patronal nunca quiso reconocer y que llegaron a
jugar, por momentos, un importante rol.
Este
resultado es más duro aún cuando es un hecho cierto que se
podría haber logrado más. Es que luego de la
represión del viernes 25 de septiembre al gobierno K se le
abrió una crisis política viéndose -en cierto
modo- obligado a cambiar la orientación que mantuvo durante
40 días de dejar hacer y deshacerse a la patronal a su
antojo. Insistimos: fue el
repudio masivo por la represión a trabajadores que sólo
defendían sus fuentes de trabajo lo que hizo que el
gobierno cambiara -en parte- su política (decimos en parte
porque siempre fue cómplice con los empresarios).
La lucha de
Kraft tuvo, a partir de ahí, enorme simpatía entre
amplios sectores populares lo que dejó a la patronal a
la defensiva. Porque es categórico que la represión
a los heroicos compañeros que garantizaron la permanencia
terminó instalando esta heroica lucha en la escena
política nacional creando las condiciones para un
resultado más favorable.
Las
responsabilidades
Está claro
que la primera y principal responsabilidad por esta derrota
parcial es de la burocracia sindical de Daer y Moyano.
El primero se ubicó siempre como un rompehuelgas hecho y
derecho, que siguió a pie juntillas todas las
provocaciones de la patronal y se negó en redondo a votar
siquiera un segundo de paro solidario del gremio con la
heroica lucha. Moyano lo acompaño desde los medios
estigmatizando la lucha por “ultra-izquierdista” y
siquiera los tan “democráticos” de la CTA movieron un
dedo meñique en solidaridad con la lucha, solidaridad
que quedó en manos de otras internas y delegados
independientes como los compañeros de FATE (entre tantos
otros), estudiantes, movimientos de desocupados y partidos
de la izquierda.
En el marco
de la traición lisa y llana de las burocracias de
todos los colores, hay también responsabilidades de los dos
sectores que integran la interna. Porque ninguna de las dos
siquiera atinó a hacer lo que hacía falta para quebrar
semejante ofensiva patronal: discutir entre el conjunto
de los compañeros la necesidad de ir a una ocupación
masiva de la planta y ubicar claramente, y desde el
comienzo, la responsabilidad del gobierno K en los
acontecimientos.
Está claro
también que, en resultado de la lucha, las
responsabilidades son distintas: la mayoría de la
interna se mostró todo el tiempo "desesperada"
por lograr el reingreso de Bogado (y el resto de la interna)
y poco más le importó el resto, llegando a la vergonzosa
capitulación de la firma del acta. La minoría mantuvo una
ubicación general correcta por el reingreso de más compañeros
pero actuó muy mal cuando en oportunidad del vaciamiento de
la planta por parte de la empresa el viernes 4 de septiembre
dejó correr una situación que podría haber dejado a todos
los trabajadores peleando desde el lado de afuera del
alambrado...
Hay
que seguir por los 53 montando un acampe en la puerta
En todo caso, la lucha todavía no ha terminado. Hay que rodear
de solidaridad a las decenas de compañeros despedidos y
"suspendidos", montar un campamento en la puerta
de la planta y así comenzar desde ya mismo la pelea por
lograr su reincorporación. Hay compañeros que
opinan que el acta es “un triunfo parcial” o “un paso
adelante”: creemos humildemente que no es así. No
solo deja a 53 trabajadores prácticamente la calle sino
que, mediante el acta, la mayoría de la interna se
ha comprometido a no hacer medidas de fuerza por más de 2 meses, atando a la base de pies y manos para luchar adentro de la planta por
los despedidos. Mientras tanto, la empresa ha
mostrado -con el nuevo “código de convivencia”- que va
por mas: hay que rechazar el acta y exigirle al compañero
Bogado que se defina claramente: si va repudiar la firma del
acta o es solo una pose.
Insistimos:
esto de montar un campamento en la puerta creemos que
es fundamental para sensibilizar al conjunto de los compañeros
de adentro y para que la empresa no crea que todo ha
terminado. Sin una medida de este tipo será muy difícil
sostener la lucha por las decenas de compañeros que
quedaron afuera.
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