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Obligamos a la directiva a
reconocer a la oposición. Ahora:
¡A recuperar nuestra organización
gremial!
El 27 y 28 de septiembre,
votá a
la Naranja-Violeta e Independientes
La directiva de la Utpba,
queriendo tapar el sol con un dedo, no hizo más que
enceguecerse. Además de proscribir a la lista opositora,
ante el conflicto en Perfil por el despido de un compañero
contestó arrojando volantes infamantes desde una camioneta,
intentando ensuciar a los trabajadores de esa empresa y a
sus delegados, algunos de los cuales son miembros de la
Naranja-Violeta. A esto se le sumó la golpiza a Tomás
Eliaschev, trabajador de Perfil en lucha (no integra la
Naranja-Violeta), por parte de funcionarios del sindicato. Y
en una vuelta más de la rodada, siguieron intentando
ensuciar a los trabajadores a los que deberían defender,
difundiendo la siguiente “explicación”: el compañero
habría sido herido en “una pelea entre trabajadores”. Pero
fue inútil. El compañero golpeado los denunció
públicamente, relacionando el ataque de que fue víctima
con la política de las dirigencias sindicales aliadas al
gobierno, que atacan a los luchadores gremiales intentando
“domar” a los que no se agachan, como hace la UTA con
los delegados del subte. La patota camañista, hundida en el
repudio generalizado, se vio obligada a oficializar la
lista opositora.
Este gran paso adelante no nos
tiene que hacer olvidar dos cosas:
Primero: nada ha respondido el
Ministerio respecto del modo fraudulento en que está
organizada la elección gremial, denunciado por la
Naranja-Violeta en su presentación. Por ejemplo, no tenemos
copia del padrón de afiliados; los lugares de votación son
setenta (sí, 70) en su mayoría pequeñas empresas. Esto,
como es evidente, deja el control y fiscalización de las
elecciones en manos casi exclusivas del oficialismo.
Y lo más importante: en los
medios masivos, donde se concentra la mayoría de los
trabajadores de prensa, son muy pocos los compañeros que
están afiliados. Para que la elección fuera verdaderamente
democrática, deberían poder votar todos los trabajadores,
aun los que no están afiliados, porque la desafiliación se
produce por descontento con la dirección de la Utpba por
parte de los compañeros, o por la simple desidia de esta
conducción, lo que también hace al debate sobre qué
gremio queremos, debate que debería dirimirse en las
elecciones.
La camarilla camañista se puso
rabiosa al ver que un grupo de delegados, comisiones
internas y trabajadores se organizan para pelear por una
Utpba democrática, de todos los trabajadores de prensa, que
unifique y encabece la pelea por el salario y contra la
precariedad laboral. Llamamos a los trabajadores del gremio
a repudiar a la conducción de la Utpba votando a la
Naranja-Violeta e Independientes.
El Gran Hermano no sólo nos espía:
también nos explota
La lista Celeste y Blanca
transformó a la Utpba en una asociación de profesionales
El oficialismo afirma que su
lista está integrada por “profesionales” y
“colegas”. Estas palabras no están elegidas al azar.
Expresan la política de haber convertido a la organización
gremial en una asociación de profesionales y
cuentapropistas.
Desde que se produjo en los
90 la concentración monopólica de los medios de
comunicación, miles de compañeros perdieron sus trabajos.
Los que quedaron sintieron el azote de la precariedad
laboral, la pérdida de importantes conquistas, la explotación
y el cuestionamiento del rol del periodista como comunicador
independiente. El convenio 301/75 y el Estatuto del
Periodista se convirtieron en letra muerta.
Esto ocurrió en medio de un
retroceso general de la clase trabajadora (desocupación
masiva, pérdida de derechos laborales), de todos los
gremios y en todo el mundo, y la gente, tratando de
sobrevivir, apeló a crear emprendimientos propios,
cooperativas, etc. En nuestro gremio, este proceso general
se concretó en el enorme crecimiento de medios
alternativos, que además sirvieron como una suerte de refugio
para la necesidad de libre expresión de los
periodistas. Pero no hay que confundir necesidad con virtud.
Una cosa es esconderse en un sótano cuando viene el
bombardeo, y otra es acostumbrarse al sótano y nunca más
salir a la superficie.
En nuestra opinión, la dirección
de la Utpba se adaptó a la derrota. Abandonó
el objetivo que debe tener un gremio: defender los derechos
de los trabajadores, y se dedicó a crear refugios para los
que “pensamos igual”, en lugar de enfrentar la
derrota apelando a la unidad de todo el gremio, es
decir, de los que “sufrimos igual” la explotación y la
precariedad laboral. La Utpba abandonó conscientemente
las grandes empresas periodísticas, provocando la
desmoralización de los compañeros y la desafiliación
masiva. Hace ideología de los medios
alternativos, proponiéndose a través de ellos “vigilar a
los que nos vigilan”, encubriendo con esto su
negativa a enfrentar a las grandes patronales en su terreno,
el de los medios masivos.
Hay que imponer el Estatuto y el
Convenio en las grandes empresas
El Estatuto reglamenta nuestros
derechos como periodistas profesionales: garantiza la
libertad de expresión y pena la persecución ideológica.
El Convenio establece normas en nuestra relación como
trabajadores con la patronal: condiciones de trabajo,
salarios, categorías (igual salario por igual trabajo). En
muchos gremios, los dirigentes han entregado sus convenios,
cambiando condiciones de trabajo por salario o eliminando
categorías, en perjuicio de los trabajadores. La dirección
de la Utpba afirma no haber entregado el Convenio ni el
Estatuto, lo cual es cierto en el sentido de que no los han
modificado formalmente. Pero en la práctica, el Convenio
y el Estatuto no se aplican en casi ningún medio. Esto
es parte de una pelea que está pendiente, y que sólo se
puede ganar organizando unificadamente al gremio.
Las instancias organizativas y
de participación como la asamblea general o el plenario de
delegados, que han sido abandonados por la Utpba (hace 13 años
que no las utiliza) son herramientas útiles para unificar
al gremio.
En algunas empresas, como
Crónica (cuya comisión interna integra la
Naranja-Violeta), se mantuvo el convenio gracias a una
durísima pelea, que incluyó huelga, movilización y
golpiza de patovicas pagados por la patronal. Los
trabajadores pudieron librar esta batalla porque se
convencieron de que es importante que los que realizamos la
misma tarea cobremos el mismo salario, que se efectivice a
los tercerizados y facturistas, porque esa precariedad
laboral atenta también contra las condiciones de trabajo de
los efectivos.
La lucha por el estatuto y el
convenio, y por el salario, ameritan una acción
unificada, que hay que organizar desde el sindicato y que la
actual directiva de la Utpba no quiere hacer.
Urgente: el gobierno dejó de
disimular
La próxima presidenta K, en
plena campaña, ni siquiera se molesta en prometer a los
trabajadores mejoras que no va a cumplir. Se la pasa en
reuniones con empresarios, prometiéndoles un
“sinceramiento” y una “normalización” que, por
desgracia, sí va a querer cumplir, y que significan
bajos salarios y ningún tope a los precios y tarifas.
Cristina propone un pacto social que los
sindicalistas amigos del gobierno y enemigos de los
trabajadores se apresuran a firmar. Los empresarios que hoy
expresan su beneplácito con las promesas de Cristina, van a
intentar nuevos zarpazos a nuestros salarios y condiciones
de trabajo.
Los sindicalistas fieles a K
hacen su parte: los delegados del subte están amenazados
con el desafuero gremial por parte de la UTA. La gendarmería
invade el Hospital Francés y los delegados son procesados,
ante la impávida mirada del sindicato de Sanidad. La CTA
del neumático publica volantes apócrifos tratando de
ensuciar a la oposición luchadora de Fate (que, de paso, le
ganó por paliza a la CTA la elección de delegados). Y la
directiva de la Utpba, por más que se rasgue las vestiduras
vociferando su pasión anticapitalista a todos los cielos, se
hace parte de esta avanzada contra la libertad sindical
atacando a la oposición de izquierda y a los trabajadores
en lucha.
Ni la camarilla
“progre” de Camaño ni el sindicalismo K de Fatpren
La lista Violeta
propone un cambio global para nuestra organización gremial.
Queremos una directiva que se ponga a la cabeza de la pelea
contra la precariedad laboral y por el salario. Que a los
montones de pibes que hacen pasantías por 500 pesos, a los
facturistas y contratados, los organice no sólo para
charlar sobre comunicación social, sino para sumarlos a la
pelea por la aplicación del Estatuto y el Convenio en los
medios masivos.
La mayoría de los
trabajadores (los que realmente “hacen la producción”
en los medios) están fuera de la organización gremial. Así,
la democracia sindical es fácil de declamar pero imposible
de practicar, porque la verdadera relación laboral entre
patrones y trabajadores no hace ninguna presión sobre los
dirigentes gremiales. Es fácil para los dirigentes esgrimir
el viejo argumento que tantas veces le escuchamos a la
actual directiva: “la gente no quiere pelear”. ¿Cómo
va a querer pelear un trabajador absolutamente precarizado,
si no siente y prueba la unidad y el apoyo del
gremio? No por casualidad, en Crónica la pelea comenzó
por el pase a planta de los tercerizados y la efectivización
de todos. Con un paciente trabajo desde abajo, de
convencimiento y debate en asambleas, se logró la unidad
necesaria para enfrentar los despidos y ganarle a la
patronal, y hoy es uno de los pocos medios masivos donde el
convenio se aplica de verdad.
Este trabajo hay que
hacerlo en todas las empresas. Y más allá de lo que suceda
en estas elecciones, la agrupación Violeta se formó para
aportar a la reorganización del gremio con todos los
trabajadores de los medios, efectivos o no, que quieran
unirse para defender sus condiciones de trabajo y su salario
frente a las patronales y al gobierno que las apaña, y
pelear por una nueva conducción en la Utpba capaz de
organizar esta pelea.
VOTÁ A LA
NARANJA-VIOLETA E INDEPENDIENTES
Fuera la patota camañista
que ataca a los trabajadores
Por una conducción
que encabece la pelea contra la precariedad laboral y por el
salario. Impongamos el Estatuto y el Convenio en las grandes
empresas.
Por una Utpba democrática
e independiente de los patrones, del gobierno y de cualquier
burocracia sindical.
AGRUPACION VIOLETA en la lista
Naranja-Violeta
http//:lavioletadeprensa.blogspot.com
lavioletadeprensa@yahoo.com
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