movimiento obrero, 10/09/07
 

 

 

 

 

 

Elecciones a delegados en FATE

Se impuso la democracia obrera

En primer lugar desde el MAS, queremos felicitar a todos los compañeros de FATE, que contra viento y marea, lograron imponer su voluntad con la herramienta de la democracia obrera. Este elemental derecho democrático, votar y que se respete lo que decida la mayoría, es por lo general violado por los  “dirigentes”. En el caso de FATE, se les negó –por casi un año– el derecho a votar. Luego vino el conflicto, el desconocimiento a las asambleas por parte del sindicato, los plebiscitos, los aprietes, las persecuciones, las suspensiones arbitrarias, los arreglos. Por último, la campaña sucia intentando asustar a los trabajadores con que se venía el “zurdaje”, llegando incluso a sacar volantes y afiches falsos; es decir, con nuestra firma, pero que el nuevo MAS no hizo, todo con el objetivo de asustar.

Los resultados están a la vista: 9 delegados independientes de la lista 8 de mayo (día en que cortaron la Panamericana), un independiente que no formó parte de la lista, 3 de la Violeta, mientras que el histórico “dirigente” de la fábrica, el “Pollo” Piexzara tiene que ir a ballotage...

Esta es la respuesta categórica a los salarios de miseria, a los estándares insoportables, a las condiciones de superexplotación, a los fines de semana sin la familia, a los 7x2 que Madannes-De Luca, con la complicidad del SUTNA, impusieron en los últimos 15 años.

Ahora sí se completó el balance del conflicto con un triunfazo

Cuando terminó el conflicto, dijimos que había sido un paso adelante, que si bien no se logró todo por lo que se había luchado, era mucho más de lo que la patronal quería dar y de lo que el sindicato hubiese conseguido; pero que, lo más importante, era que se abría la posibilidad histórica de una nueva dirección para la fábrica: esa posibilidad es la que concretaron los obreros de FATE el 6 y 7 de septiembre.

Este es un hecho, que en la última etapa de la historia de los trabajadores, aunque le parezca raro a numerosos compañeros, no tiene muchos antecedentes. Por lo menos desde los años ‘70  no ocurría que en una de las fábricas industriales más importantes del país (ocupa a 1.400 trabajadores, con alta concentración de capital, que está ligada a la industria automotriz en plena expansión), gane el cuerpo de delegados una lista independiente de todo sector patronal o burocrático. Lista que es hija directa de una rebelión obrera, que duró tres meses y que impuso veedores de base, negociadores de las bases, el paro adentro de fábrica, las marchas y los cortes de ruta y que sobre todo marcó a fuego el método de asamblea, el “todo en asamblea” para discutir y decidir. Ahora sí se abrió una nueva etapa en la fábrica.

Una nueva etapa que nos va a poner a prueba

Hay mucho por hacer. En primer lugar, consolidar la agrupación 8 de mayo, organizándola con todos los compañeros que lo deseen; ordenar el pliego de reclamos, sector por sector para ir a discutir con la empresa; organizar las reuniones de cuerpo de delgados abiertas a la participación de todos los compañeros que quieran ir, etc. Y, desde ya, una de las tareas para consolidar el triunfo, será pelear porque haya elecciones para la seccional, como corresponde y que sean lo antes posible.

Pero también hay que salir de las fronteras de FATE e ir a informar y hablar con los compañeros activistas de las otras fábricas del neumático y del resto de las empresas de otras ramas de la producción, porque hay muchos otros delegados y seccionales opositoras y combativas.

Porque tanto como desde el nuevo MAS consideramos que esto que ha ocurrido es histórico, ellos también (la patronal, la burocracia y el gobierno) saben que es histórico que haya compañeros honestos e independientes y van a tratar de hacer todo lo posible para derrotarlos. Por ejemplo aislándolos, intentarán corromper, desprestigiar, etc.

Hay que ser concientes que se viene una “gorda”; que el nuevo Cuerpo de Delegados no tiene experiencia y que va a haber que ir adquiriéndola con el tiempo; porque el pacto social que propone Cristina K y demás candidatos patronales, es contra los trabajadores. Es decir, se trata de una “alianza” gobierno-empresarios-CGT y la CTA para implementar un plan de ajuste y que la inflación la paguemos los trabajadores mientras ellos se llenan los bolsillos con fabulosas ganancias.