Hacia el XXIV Encuentro Nacional de Mujeres en Tucumán

Cuando los gorilas salen de la niebla

Estamos a fines de una década que nació iluminada por el fuego de la rebelión popular. El Argentinazo volteó a varios presidentes; la insurrección boliviana de 2003 derribó al régimen más racista de Latinoamérica; el pueblo venezolano, a costa de dos mil muertos, derrotó el golpe de Estado contra Chávez. No sólo cambiaron gobiernos: estuvo en peligro todo el régimen burgués. En Argentina, por ejemplo, las organizaciones sociales se adueñaron de las calles, les quitaron los alimentos que necesitaban no sólo al Estado sino también a empresas privadas, y buena parte de la clase media actuaba junto con los desocupados. Todo lo que viniera del poder era malo o al menos sospechoso y no sólo la policía, sino todo el Estado empezó a verse como un gran aparato represivo y fraudulento. La clase capitalista intentó derrotar el alzamiento con la represión, y fracasó. Amenazada con perder todo, se vio obligada a acotar la superexplotación salvaje y sin límites que había impuesto durante décadas (el neoliberalismo) y armar un plan de medidas económicas y políticas que descomprimiera la situación y le devolviera a la burguesía el control del país. El gobierno K vino a cumplir esa función.

Los Kirchner adoptaron medidas que aumentaron el empleo, pusieron al Estado a mediar en la economía (subsidios, nacionalizaciones, etc.), e incorporaron en el discurso algunos de los valores de la rebelión popular. Junto con esto, “coptaron” a gran parte del movimiento de desocupados, rearmaron a la burocracia sindical en su papel de maniatar y amordazar al movimiento obrero, y persiguieron a las organizaciones sociales, sindicales y políticas de izquierda que permanecían independientes del gobierno y la burocracia. Poco a poco lograron que la movilización amainara, que se impusiera cierta esperanza en dejar hacer al gobierno y cierta confianza en las instituciones del régimen burgués.

La crisis mundial acelera los tiempos

Este “éxito” de los K (y en general de los gobiernos progres latinoamericanos) en hacer retroceder la movilización popular, ya había abierto la puerta para que “la derecha” empezara a avanzar. “La derecha” no es más que la clase capitalista que, una vez recuperado su control político, se prepara para recuperar su economía, o sea los dólares que tuvieron que soltar para contener a las masas insurrectas de Latinoamérica. Un primer intento de esto fue la rebelión de la burguesía agraria, los fascistas cruceños en Bolivia y los “escuálidos” venezolanos. También intentan recuperar la legitimidad de su aparato represivo, muy golpeado y repudiado: esto son las movilizaciones de los ricos reclamando “seguridad”.

Y la famosa crisis mundial hizo que todo se precipitara: ¿quién va a pagar los millones de millones que cayeron en ese agujero negro de tamaño cósmico que el capitalismo produjo en la economía mundial? ¿Los explotadores o los explotados?

Esta es la gran pregunta que va a signar lo que ya podemos llamar “el período abierto en el 2009”. Los explotadores y sus representantes políticos, hay que decirlo, dieron los primeros pasos para que la crisis la paguemos los trabajadores. “El campo” argentino gana las elecciones. En Honduras, dan un golpe de Estado unos tipos que dicen que los comunistas Chávez y Zelaya le van a expropiar los hijos a la gente. Obama, el ex negro bueno, dice que no puede sacar a los golpistas apretando un botón, pero sí puede apretar un botón para instalar bases militares en Colombia.

Un ejemplo muy completo del cambio de política de la burguesía es lo que sucede en Kraft-Terrabusi: despidieron a 160 trabajadores, entre ellos a toda la comisión interna. La patronal no acata la conciliación obligatoria y publica una solicitada diciendo que la empresa es norteamericana y entonces no se rige por las leyes argentinas (¿qué son? ¿la embajada de Estados Unidos?), todo ante la impasible mirada del gobierno, que en vez de mandar a la policía a poner en caja a la multinacional imperialista, la manda a reprimir a los trabajadores. No es de extrañar que Cristina, junto al resto de los presidentes latinoamericanos, haya aprobado las bases yanquis en Colombia con apenas unos refunfuños.

¿Qué pasó en estos años con los derechos de las mujeres?

En el terreno de los derechos de la mujer es donde más claro se ve que los avances de este período hay que atribuirlos a la movilización popular, y los límites a la negativa del gobierno. En verdad, algo que caracteriza a estos gobiernos progres latinoamericanos es su completo machismo, que en algunos casos tiene tintes repugnantes (recordar el veto del presidente Tabaré Vazquez a la ley de despenalización del aborto votada por el Congreso de su país, la chorrera de hijos no reconocidos de Lugo y las denuncias de abuso sexual contra el presidente nicaragüense Ortega). Todos han negado el derecho al aborto legal, y en Argentina, los derechos de salud reproductiva y contra la violencia doméstica quedaron en el papel, porque el gobierno K se niega sistemáticamente a crear los mecanismos necesarios para que esas leyes se cumplan (dos casos típicos son los anticonceptivos desaparecidos de los hospitales de varias provincias y la ley de educación sexual, sobre la que volveremos luego).

Sin embargo, en los últimos años, a costa de la presión popular, que se vio en la masificación de los encuentros de mujeres, en la seguidilla de marchas por la libertad de Romina Tejerina y en las denuncias y movilizaciones por casos de embarazos producto de violaciones, el tema del derecho al aborto salió a la luz. Empezaron a correr las encuestas y nos enteramos de que la mayoría de la población está a favor de algún grado de legalización del aborto. Tenemos que darle mucho valor a este triunfo de las mujeres en el terreno de la conciencia, porque el mito decía que acá la Iglesia es muy fuerte y que todo el mundo está en contra del aborto legal.

Esta presión desde abajo, si bien no logró liberar a Romina, sí consiguió la absolución de mujeres en igual situación, como Eli Díaz en Córdoba, y el permiso judicial para el aborto de varias mujeres violadas. También explotó la bomba de la trata de mujeres, igualmente gracias a la lucha de familiares y organizaciones independientes. A pesar de que el gobierno contestó con una “ley contra la trata” que mas bien legaliza la trata, la cadena de denuncias y la búsqueda de la gente, de organizaciones de mujeres y otras como el sindicato docente de Santa Fe, lograron que se liberara a muchas desaparecidas.

Pero la Iglesia, aliada de siempre del “campo” y los militares, también aprovechó el giro a la derecha de la situación política en este año. El obispo de La Plata, monseñor Aguer, salió a criticar el manual de educación sexual K diciendo que es neo-marxista y basado en el concepto de género (ver detalles en nota sobre educación sexual). Esto no es más de lo mismo: es el lenguaje de la dictadura, y se permiten utilizarlo porque ahora se sienten parte de un bloque de derecha que está en avance. Los exabruptos del obispo de La Plata tienen el mismo carácter que los vivas a Martínez de Hoz en la Rural, y la solicitada de la patronal de Terrabusi. Son la afirmación de una clase explotadora que ya se considera libre de los límites que le impuso la rebelión. Van por más, van por todo, y solamente la lucha popular los va a frenar, no los restos del gobierno K, con sus tímidas protestas y su televisión progre.

Las mujeres tenemos que armar nuestro bloque

En 2008, las corrientes organizadoras del Encuentro Nacional de Mujeres (PCR, CTA) expulsaron de la comisión organizadora a varias agrupaciones que se oponían a posicionarse a favor del “campo”. Luego, en el acto de apertura, junto a Convergencia Socialista, rodearon el escenario con una guardia pretoriana que golpeaba y empujaba a las mujeres que querían expresar su desacuerdo. Todo para leer en el micrófono, rapidito, la declaración de que el Encuentro se solidarizaba con los reclamos de la Mesa de Enlace. Así, estas organizaciones, que se pasaron todo el Argentinazo luchando contra la izquierda que según ellas quería “copar” y “politizar” el Encuentro, lo coparon y politizaron de veras, entregándoselo a la patronal agraria. No sabemos si estas organizaciones tenían conciencia de con qué clase de monstruo se estaban comprometiendo. Pero más allá de las confusiones que la rebelión de las 4x4 pudo crear en sus inicios, a esta altura ya está demasiado claro que no se trata de campesinos sudorosos esquilmados por el gobierno, sino de la más rancia oligarquía, aliada con el fascismo civil, militar y eclesiástico, bloque al que se ha agregado la patronal industrial.

Sus ídolos son el Papa y Martínez de Hoz, y su programa es que la crisis la paguen los trabajadores a costa de arrojar a media humanidad en la miseria más abyecta.

Las que luchamos por nuestros derechos como mujeres tenemos que tener bien claro, y dejar bien claro a toda voz en el próximo Encuentro, de qué lado estamos. Nuestro bloque son las obreras y obreros de Terrabusi que resisten los despidos contra la patronal imperialista y la policía K. Son las organizaciones sociales y gremiales de Capital que lograron echar a Fino Palacios. Son los que quieren luchar por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, y por una educación sexual pública, laica, científica y feminista.

El próximo Encuentro es en Tucumán, sede nacional de la prostitución y la trata. Lamentablemente, la comisión organizadora ya lanzó volantes de los que el derecho al aborto ha desaparecido. Seguramente, como han hecho otros años, intentarán negociar con la Iglesia y el gobierno tucumano para que el Encuentro no haga mucho ruido. La excusa que suelen utilizar es que lo importante es que el Encuentro se realice “a pesar de todo”. Nosotras también queremos que se realice, pero no vemos que para eso haya que vaciarlo de todo contenido de lucha, que es una forma pérfida de destruirlo. O vaciarlo de mujeres: recordemos que el año pasado, parte de la maniobra de las organizadoras fue adelantar la fecha del Encuentro, lo que hizo que a Neuquén fuéramos muchas menos.

Además, este año no es cualquier año. Las miles que vamos a Tucumán tenemos una gran oportunidad de darles un golpe a los gorilas desbocados, porque los derechos de la mujer son un “favorito” de la derecha para agitar demonios y llevar agua a su molino.

• ¡Todas al Encuentro de Tucumán!

• ¡Que el Encuentro se pronuncie, sin vueltas, por el aborto legal y la libertad de Romina!

• ¡Que las voces de miles de mujeres grite bien fuerte: fuera la Iglesia de la educación!

• ¡Este año, tenemos que lograr que el Encuentro se pronuncie por el triunfo de todas las luchas obreras contra la barbarie capitalista!

• ¡Abajo los golpistas de Honduras! ¡Vivan las mujeres hondureñas que tomaron la Casa de la Mujer contra la interventora golpista!

• ¡Que la crisis la paguen los patrones!

Las Rojas, Agrupación de Mujeres


¡A las calles por el derecho a decidir!

La situación que sufren las mujeres a causa del aborto clandestino ha empeorado en estos 6 años de gobierno de los esposos Kirchner y empeorará con la profundización de la barbarie que traerá la crisis económica. La falta de educación sexual, laica, científica y feminista y la imposibilidad de las mujeres de decidir sobre su propio cuerpo (impuesta por la violencia hacia las mujeres) llevan a que por cada dos embarazos haya un aborto. Y la ilegalidad del aborto condena a más de 600 mujeres, especialmente a las trabajadoras, las jóvenes y las pobres, a la muerte. De esta situación los Kirchner y la Iglesia son responsables.

Por esta razón desde Las Rojas y Carne Clasista venimos organizándonos y luchando en las calles por el derecho al aborto libre, legal, seguro y gratuito. Y por esta misma razón, denunciamos en su momento, y también ahora, a la dirección de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto (la campaña Verde), por haber confiado y llamado a confiar en el gobierno, por haberse retirado de las calles para dedicarse a tomar café con diputad@s y senador@s y ocupar cargos en el Estado bajo la política K de los derechos humanos. Por haber llegado al colmo de retirarse de una asamblea auto convocada de la que participaron más de 1000 mujeres en el Encuentro de Córdoba (2007) que votó un plan de lucha para imponer la legalización del aborto.

La profundización del femicidio bajo los seis años de los Kirchner demuestra lo correcto de esta crítica.

La lucha por el derecho al aborto libre, legal, seguro y gratuito, no es sólo la lucha por el urgente fin del femicidio que impone el aborto clandestino. Es también la iniciativa fundamental para que las mujeres y las minorías sexuales recuperemos la capacidad de decidir sobre nuestros cuerpos y nuestra sexualidad. Por este motivo, es una de las campañas más abarcativas y amplias que tenemos para aglutinar al conjunto de nuestras reivindicaciones como el fin de la violencia de género, la lucha por nuestra salud y por nuestro reconocimiento como sujetos plenos e íntegros.

Por lo anterior consideramos un grave error retirar la bandera del derecho al aborto por otras “más alcanzables”, más “próximas”, más “urgentes”. Esto fue lo que hizo la dirección de la Campaña Verde con relación a la pelea por la reglamentación de los abortos no punibles y lo que hizo el PCR al reemplazar la bandera de la libertad de Romina Tejerina por una ley de infanticidio (con el agravante de que las compañeras del PCR tienen la responsabilidad en la conducción de la campaña por Romina). Nadie niega la importancia de estas leyes mínimas, indispensables para frenar la barbarie que nos azota. Pero utilizar estas leyes para bajarse en los hechos de la lucha por la despenalización del aborto es confundir y dividir al activismo y ceder frente a las presiones del “posibilismo”, lo que en última instancia, siempre lleva a la renuncia a cambiar las cuestiones de fondo.

Es posible y se debe combinar la lucha por el derecho al aborto con la lucha por conquistas que mejoren nuestra situación y nos ayuden a organizarnos para luchar por este derecho fundamental. Sobre este camino podremos construir un movimiento de mujeres masivo y de lucha y un movimiento lgtbi feminista, que enfrente en las calles al gobierno y a la Iglesia, conquistando nuestros derechos y abriendo el camino, junto a la clase trabajadora y el conjunto de explotad@s y oprimid@s, para terminar con el capitalismo patriarcal.


Romina Tejerina

Ellos la tienen presa, nosotras luchamos
por su libertad

La historia de Romina Tejerina comienza poco después de su cumpleaños número 18, una noche de agosto en la que su vecino la violó. Producto de esa violación ella quedó embarazada, e intentó abortar por los medios a los que una joven de un barrio carenciado puede acceder, ninguno de ellos, claro está, es una clínica privada en condiciones de higiene y seguridad. Finalmente, en el baño de su casa parió al fruto de esa noche de abuso y violencia, y fuera de sí misma, al ver en él la cara del violador, lo apuñaló. La justicia jujeña no la dejó ni recuperarse de la infección en el hospital, que ya la habían apresado. 14 años de condena fue el veredicto del juicio/farsa mientras su violador está libre.

¿Por qué tanto ensañamiento? Es que a través de la condena a Romina quieren escarmentarnos al conjunto de las mujeres para decirnos que estamos obligadas a ser madres cuando cualquiera menos nosotras lo decida así,  que hay que estar dispuestas para el disfrute de los machos, y ante todo esto tenemos que mantenernos siempre sumisas. Pero los ataques a Romina no terminaron con la injusta condena, siguen adentro de la cárcel, donde la voluntad de otras compañeras es comprada para hostigarla y golpearla, con la justicia que pone impedimentos para que no pueda estudiar, con los medios que la estigmatizan. Los responsables de esto tienen nombre y apellido: es el estado capitalista y patriarcal, el Gobierno K y la justicia Jujeña, con la siempre cómplice Iglesia retrógrada. Intentan quebrarla y acallarla, y con ella al movimiento de mujeres.

Desde el momento de su detención un sector muy importante del movimiento de mujeres hemos tomado su causa como bandera, movilizándonos para exigir su libertad. Primero enfrentando a toda la opinión pública que se ensañó con Romina tildándola de asesina, ocultando el hecho de que el violador sigue libre. La prensa, los jueces, la opinión pública recurrieron a los clásicos “algo habrá hecho”, “es que usaba una pollera muy corta”, “iba a bailar” y toda clase de estigmatizaciones que se utilizan para justificar/acallar la violencia hacia las mujeres. Lamentablemente un sector del movimiento de mujeres tampoco vio lo que significaba la detención de Romina y la Campaña por el Derecho al Aborto tardó varios años en tomar la causa. Incluso muchas compañeras se hicieron eco de lo peor de la prensa y la justicia patronal, creyendo erróneamente que ponerse del lado de Romina era desviarse de la lucha por el derecho al aborto. Por su parte, el PCR que dirigió la campaña de Romina durante varios años, tuvo la política de separar el caso de Romina de la pelea por el derecho al aborto y siempre apostaron a la negociación con gobernadores, jueces, senadores, diputados y funcionarios en lugar de apostar por la movilización del conjunto del movimiento de mujeres. Lo que en nuestra opinión fue un grave error, que costó mucho a la causa. Incluso durante el Encuentro de Mujeres que se realizó en Jujuy en 2006, fue a pesar de la orientación del PCR y la CTA que miles de mujeres nos movilizamos frente al penal donde está Romina para exigir su libertad. Es que ya Romina era un símbolo para la mayoría de las mujeres allí reunidas.

Desde Las Rojas consideramos que es fundamental fortalecer la organización y es por eso que formamos parte de la comisión por la Libertad de Romina Tejerina. En abril pasado viajamos a Jujuy junto a otras organizaciones, diputadas y Madres de Plaza de Mayo para impulsar una jornada por su libertad, donde el gobernador, después de 6 años que Romina esta presa por primera vez recibió al movimiento de mujeres. También tuvimos la oportunidad de visitarla en el penal y conocer a la mujer que no pueden derrotar, porque detrás de ella y en ella misma ya se encuentra la fuerza de miles de mujeres que luchamos por su libertad. Es el abrazo de la lucha lo que permite que no quiebren a Romina, manteniéndola fuerte y con ganas de seguir pelando no solo por su libertad, sino por todas las personas que son víctimas de violencia y abusos. Es que Romina es una joven solidaria, sensible, curiosa, que pregunta, que cuestiona y que enfrenta. Romina es un símbolo.

Es la lucha en las calles la que consiguió que Romina pueda terminar el secundario y comenzar la carrera de derecho en la Universidad Nacional de Tucumán y será también la lucha en las calles el medio para conquistar su libertad. El camino hacia esto es sin dudas la pelea por el derecho al aborto libre, legal, seguro y gratuito, porque si hubiese derecho al aborto, Romina no estaría presa y hubiésemos evitado muchos de sus sufrimientos. Unite a la campaña por la libertad de Romina Tejerina para que deje de ser la luchadora que esta en la cárcel en lugar de estar en el Encuentro de Mujeres.

• Libertad YA a Romina Tejerina!


Habla una trabajadora de Terrabusi

Palabras de Roxana, trabajadora despedida de Terrabusi Kraft en la charla “Hacia el Encuentro Nacional de Mujeres”, Universidad Nacional de Luján, 24/09/09.

Mi nombre es Roxana, soy una de las trabajadoras despedidas de la ex Terrabusi Kraft. Para nosotras esta lucha significa mucho porque los despidos fueron realmente injustos. Por eso todavía seguimos en la lucha. Les cuento cómo empezó. Con la pandemia de la gripe A nosotros pedíamos a los jefes y a la patronal que tomen medidas sanitarias en toda la planta, alcohol en gel y medidas de higiene. Todos saben que Kraft es una planta alimenticia, que se dedica a elaborar alimentos. Nosotros estamos en contacto directo con los alimentos y pensamos que eran medidas fáciles de tomar. Pedíamos licencias para las mujeres embarazadas, que ya las había dado el gobierno, pero la empresa no respetaba esto. Pedíamos el cierre del jardín maternal que funciona en la planta (ya las escuelas habían cerrado). Creo que las mujeres fuimos las que nos pusimos más al frente de la lucha, viendo el peligro que significaba esta pandemia. Y creo que lo que pedíamos eran medidas justas. Entonces, la medida de fuerza que tomamos fue decidida en asamblea general entre todos los trabajadores de los tres turnos. Se votó el paro total de la planta hasta que ellos cumplieran con las medidas que nosotros pedíamos.  Al segundo día del paro el Ministerio de Trabajo dictó una conciliación obligatoria, diciendo que nosotros teníamos que volver a nuestros puestos de trabajo,  siempre y cuando la empresa cumpliera con las medidas de higiene. Pasó el feriado, pasó el fin de semana largo del 9 de julio y pensábamos que cuando volviéramos a la planta íbamos a encontrar todo higienizado. Cuando volvimos ya desde afuera se sentía el olor de la masa podrida que había quedado. No habían sanitizado nada. O sea que eran ellos los que no estaban cumpliendo con la conciliación obligatoria. Nuestra medida fue seguir con el paro al ver que ellos no cumplían. A raíz de eso después nos pusieron alcohol en gel y volvimos a trabajar. Y entonces empezaron a llegar las intimaciones, diciendo que el paro que hicimos fue ilegal, que no acatamos la conciliación obligatoria y luego llegaron los 164 telegramas de despido. Creo que las medidas que pedíamos en su momento fueron justas y todavía estamos en la lucha, ya hace 37 días. Los compañeros están adentro, resistiendo todo esto. Los compañeros no despedidos nos apoyan. Deciden todo en asamblea, por turno, todos los días. Luego de los despidos, el ministerio dio otra conciliación obligatoria que decía que los 164 despedidos tenían que ser reincorporados a sus puestos de trabajo, con tareas normales y habituales. ¿Qué es lo que hizo la empresa? Primero no acató. No nos dejaba entrar. Luego con una intimación del Ministerio de Trabajo, nos dejaron entrar, pero ¿qué hicieron?, aislaron a los compañeros despedidos en un sector de la planta, el quincho. Ponían a los compañeros ahí, hablándoles, pasándoles videos de pobreza, videos de higiene, toda clase de torturas psicológicas. Eran 8 horas de estar ahí y que te estén pasando esos videos... Entonces, se decidió otra vez el paro total de la planta. Luego de eso, durante la conciliación obligatoria, la empresa cierra las puertas. Según ellos dan un asueto para todos los trabajadores un día viernes, despiden a otro compañero más. Para nosotros fue un lock out patronal al cerrar la empresa durante la conciliación. Salimos todos los despedidos. Y el lunes, cuando queremos volver a nuestros puestos de trabajo, viene la represión. Creo que acá hay muchas mujeres y esto que yo les cuento para nosotras fue muy feo. Ver reprimir a las compañeras, que han recibido balazos de goma, que han sido baleadas por querer entrar a trabajar.  ¿Qué tiene que ver la policía con un conflicto obrero? Mis compañeras tratando de entrar, un día de lluvia y ver a los policías entrar hasta el comedor a sacar a la gente. Los policías iban con los jefes atrás de ellos señalando a quiénes  tenían que reprimir. No pudieron agarrar a muchos, gracias a la solidaridad de los no despedidos, que sacaron a la policía de adentro de la planta. La verdad hemos vivido momentos muy duros. Esto fue un día lunes y la conciliación terminaba el martes. Y ahí el ministerio dejó libradas a las partes. La empresa había hecho un pedido de desalojo violento para los chicos que estaban adentro de ese lock out. Pero los compañeros siguen peleando. Están día y noche, están adentro de la planta, duermen ahí, arriba de los cartones, se bañan ahí. A mí me agarró el despido con parte de enfermedad, estoy desde afuera ayudando a los compañeros, impulsando el fondo de lucha, que es de lo que no-sotros estamos viviendo ahora: ya hace un mes que no cobramos los sueldos. Para poner a los no despedidos en contra nuestro les pagaron media quincena, pero ellos nos apoyan en cada asamblea. Por suerte, por ahora no han podido quebrar esta lucha, la planta sigue parada y lo único que queremos es la reincorporación, volver a trabajar. Lo más importante es la permanencia en la planta. Hay muchas mujeres, muchas con hijos, que están adentro. Creo que los despidos fueron injustos, por eso no me bajo de esta lucha hasta que esto se solucione.

Al día siguiente de esta charla, el Ministerio de Trabajo, Daer y la patronal imperialista de Terrabusi Kraft firmaron un siniestro acuerdo que fue sellado con balas de goma, palos y la detención de más de 60 compañeros y compañeras. El desalojo fue heroicamente resistido por las y los trabajadores, junto a trabajadores de Fate, docentes y de otras comisiones internas y las organizaciones que nos solidarizamos con ellos. Desde Las Rojas reafirmamos nuestro compromiso con las compañeras y compañeros de Terrabusi, por la reincorporación definitiva de los 160 compañeros y su comisión interna.


Si se mete la Iglesia en la educación sexual,
a las mujeres nos mandan a fregar

En julio de este año Monseñor Aguer salió a vociferar contra un manual de educación sexual que se estaría difundiendo entre docentes por el Ministerio de Educación de la Nación.

¿Qué le estará molestando tanto a la Iglesia, que a pesar de que es siempre consultada (y aplicado su pensamiento medieval) en cuanto tema educativo el Estado intente reformar, ahora parecería habérsele ido algo de las manos.

Porque en realidad, de esa Ley que creó un “Programa de educación sexual integral”, poco o nada ha llegado a las escuelas desde el 2006 a la fecha. Ni que hablar de lo que en el ámbito de salud se está llevando a cabo al respecto(hasta los DIU distribuidos por el gobierno estaban contaminados!!!). Esta ley en su artículo 5º deja abierta las acciones educativas al libre arbitrio de cada institución, por lo que la determinación de lo que se enseñaría sobre sexualidad queda tan ambigua y abierta que se pierde su “integralidad”. Educando en una sarta de mistificaciones a más de la mitad de la población, que estudia en escuelas confesionales.

Hay un par de cosas que son las que más le molestan a Aguer y a la Iglesia según sus declaraciones. Por una parte el tema de la ideología de género que presenta a la sexualidad como una construcción histórica y sociocultural; para Aguer esto es “reduccionista”(je je je!), escinde la persona humana y esto da como resultado que cada uno haga con su “bios”(entiéndase cuerpo) lo que quiera. Así quedaríamos apartadas (en particular las mujeres, a las que nos depara sólo un rol esencial en la vida), del “recto” camino que nos vienen imponiendo de hace siglos y nos mantiene atadas al hogar.

Esta separación, que no es tal, ya que en ningún lado se desconoce que tenemos un cuerpo biológico, pero si que somos seres humanos y lo que nos diferencia del mundo animal es justamente que somos seres sociales, con una cultura e historia que nos marca, nos determina, pero que a su vez nos permite conocer y decidir lo que queremos de nuestras vidas y cambiar lo que sea necesario para lograrlo.

Esta escisión para Aguer permitiría que podamos elegir acerca de nuestra orientación sexual; la apertura a la diversidad sexual sería muy peligrosa para él, ya que se correría el riesgo de que se otorgue “carta de ciudadanía a la homosexualidad y sus variantes”.

Lo que le molesta más y que por eso casi no la nombra es que en el texto de Morgade que tanto critica, una de las primeras cosas que hace notar la autora, es que la sexualidad no tiene que ver únicamente con la reproducción, tiene que ver con el placer, el erotismo, el disfrute, por lo que, obviamente, las variantes no heterosexuales, no tienen cabida en nuestra sociedad.

A esto se le agrega (algo que no lo nombra en absoluto Aguer, ¿Grassi de por medio, tal vez?), que la sexualidad puede estar relacionada con el dolor, el sometimiento, no sólo en los espacios íntimos, sino en relación “con valores y prácticas culturales en los que están presentes relaciones de poder desigual construidas socialmente”.

Otra de las cosas que más le molesta a la Iglesia es que esta ideología “se propone modificar los roles sexuales”, dándole otro lugar a la mujer en la sociedad, dándole poder y ahí es donde ve más riesgos este Monseñor, en que nos demos cuenta de todo lo que podemos hacer si salimos a la calle, si hablamos con otras mujeres, si nos juntamos y pensamos, si luchamos…

Todo esto debe ser aprendido desde que nacemos, para lo que hace falta que la educación sexual no sólo sea pública, laica y científica, sino que además sea feminista dándonos el poder de lograr nuestra liberación.

Se podría pensar que la Iglesia le viene a recordar al Estado que con este manual se está olvidando que es un estado burgués, y que está cometiendo un grave error al favorecer este tipo de reflexiones sobre nuestra sexualidad (sólo desde el discurso, obviamente). No vaya a ser que en lugar de parir, cuidar a nuestros hijos, trabajar adentro y afuera del hogar, se nos ocurra a las mujeres disfrutar aunque sea un poco, pretender algo de placer en nuestras vidas. Porque ahí nos daríamos cuenta de la vida de opresión que estamos llevando y de que todo este discurso sólo intenta seguir manteniéndonos bajo el yugo patriarcal y capitalista, que lo único que pretende, porque es lo que necesita, es que trabajemos, trabajemos y trabajemos…

Porque a decir verdad, muy lindo el manual, muy “progre”, pero es parte de un  discurso, que es sólo eso, pura reforma y palabrerío, porque para hacer verdaderos cambios no alcanza con editar manuales, hay que hacer llegar todo esto a las escuelas, con capacitación, encuentros de docentes, reuniones con padres, alumnos, discusiones, etc. Y esto no está pasando, ni va a pasar si no hacemos presión, si no salimos a las calles a pelear por una educación sexual laica, científica y feminista, que nos dejen hacer con nuestros cuerpos lo que nos plazca, para lo cual necesitamos educación sexual en las escuelas!

Porque el gobierno le responde a la Iglesia que es una ley y que como toda ley hay que respetarla. Sí, muy lindas leyes tenemos, por un lado y por otro la realidad que conocemos todas, en donde ni anticonceptivos en los hospitales, ni educación sexual en las escuelas.

• ¡Por una educación sexual pública, laica, científica y feminista!

• ¡Por el derecho al aborto libre, legal seguro y gratuito!

• ¡Fuera la Iglesia de la educación!