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Ante
el asesinato de Carlos Fuentealba
Llamado
de Las Rojas a las mujeres
trabajadoras y estudiantes
Las
mujeres de “Las Rojas”, agrupación de lucha por
los derechos de la mujer, sumamos nuestra voz a la de los
docentes y trabajadores del país, para enfrentar el ataque
del gobierno que se cobró la vida de un compañero docente,
simpatizante de nuestro partido, el MAS.
El
asesinato del maestro Carlos Fuentealba echó por tierra las
dos banderas con que al gobierno K le gusta adornarse: la
del crecimiento económico y la de los derechos humanos.
El
país se llenó de peleas por salario que demuestran que el
“milagro K” consiste en patrones cada vez más ricos y
trabajadores cada vez más pobres, en subsidios millonarios
para las empresas mientras las escuelas se derrumban sobre
las cabezas de los chicos y los docentes. Y la imagen de ese
policía fusilando a nuestro compañero nos muestra hasta dónde
está dispuesto a llegar el gobierno para poner en caja a
los trabajadores.
Este
asesinato no es un “descuelgue” de Sobisch. Es la
culminación de un proceso que empezó antes, cuando la
directiva de CTERA traicionó a los docentes levantando con
maniobras y engaños la que prometía ser la más importante
de las luchas salariales que recorren el país. Así
aislaron a los maestros de las provincias, que decidieron,
con toda razón, seguir con el reclamo. Una maestra de la
Patagonia que se jubila después de 25 años de servicio va
a ganar 350 pesos, en una zona donde un kilo de carne cuesta
30 pesos y un alquiler 1.000 pesos.
Primero
aislar, después reprimir: Kirchner le mintió al país
diciendo que los docentes en huelga ganan 1.800 pesos, y
llenó de gendarmes las escuelas en lucha, militarizando las
ciudades. Sobisch, por su parte, les sacó el bozal a sus
perros rabiosos provinciales. Con mejores o peores
“modales”, los dos atacaron sin vueltas a los
trabajadores.
Pero
este crimen, lejos de detener la pelea, la puso al rojo
vivo. El repodrido sindicalismo peronista nunca protestó
cuando el gobierno K reprimió a trabajadores; lejos de eso,
colaboró con la represión mandando a su patota, como en el
Hospital Francés, Crónica, UBA, petroleros de Las Heras, y
también en estos días a los docentes de Santa Cruz,
armando una supuesta “comisión de padres” que fueron a
pegarles a los maestros en lucha. Ahora se vieron obligados
a acusar recibo y hacer una hora de “duelo” por el compañero
asesinado. Es que los sindicalistas están en problemas: no
pueden cumplir la orden de K para las paritarias, porque
saben que si aceptan el vergonzoso “techo” del 15%, los
trabajadores los linchan. La CTA tuvo que llamar también al
paro, después de que había “cerrado” ya acuerdos por
la mayor parte de los salarios estatales.
Los
“gordos” de la CGT y los “progres” de la CTA dicen a
coro que el paro no es por el salario, sino por el asesinato
de Carlos. Como si Carlos hubiera muerto en un asalto. De
los trabajadores depende que K y sus cómplices no logren
desvirtuar la lucha por la que el compañero entregó su
vida, que es la de todos los trabajadores, y que no debe
decaer, porque plata hay para aumentar los sueldos, y está
en el tesoro nacional y en el bolsillo de los patrones.
Sumate a Las Rojas
Las
mujeres, además de nuestros problemas salariales, comunes a
todos los trabajadores, tenemos algunas cuentas más que
cobrarle a K: las ilusiones que creó por boca del ministro
de Salud acerca de despenalizar el aborto, terminaron en el
desastre que hizo la “Justicia” con las jóvenes
violadas en Guernica y Mendoza, donde el gobierno demostró
que no está dispuesto a imponer ni siquiera las leyes
que ya existen a favor de las mujeres, ni hablemos de un
proyecto nuevo de anticoncepción y legalización del
aborto, medida de urgencia indispensable en un país donde
mueren 800 mujeres por año a causa de abortos clandestinos.
El
propio Filmus (el mismo que hace un mes declaró que el
conflicto docente había terminado) promulgó una “ley de
educación sexual” que le abre a la Iglesia la puerta de
las escuelas estatales, para que vaya a enseñarles a
nuestros hijos que el preservativo aumenta el contagio del
SIDA, como ya se enseña en las escuelas católicas.
Como
trabajadoras, también tenemos problemas específicos: las
maestras se contagian la tuberculosis en su trabajo; las
chicas de los Call Center y los hipermercados conviven
diariamente con el acoso sexual, que ya se ha hecho
costumbre; las guarderías desaparecieron de la faz de la
tierra, haciendo que eso de “igual salario por igual
trabajo” sea una fantasía, porque aunque cobremos lo
mismo que nuestros compañeros hombres, buena parte del
sueldo se nos va en pagar el cuidado de nuestros hijos en el
horario de trabajo.
Si
querés organizarte para pelear por los derechos de las
mujeres, y no te creés el verso de que con Cristina
presidenta las mujeres nos vamos para arriba, te invitamos a
conocer nuestra agrupación en la charla de fundación de
Las Rojas en zona Sur, el sábado 21 de abril a las 16 horas
en Balcarce 179, Lomas Este, a una cuadra de la estación de
Lomas de Zamora.
¡Fuera
Sobisch! ¡Castigo a los responsables políticos y
materiales del asesinato
de Carlos Fuentealba!
Kirchner
es cómplice: ¡basta de represión a las luchas obreras y
populares!
¡Sigamos
peleando por un salario igual a la canasta familiar!
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zona Sur
Mujeres
del MAS e independientes |
09/04/07
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