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Acto-festival por el derecho
al aborto -
Habló nuestra candidata a
legisladora
Manuela Castañeira
No podemos confiar en
Cristina,
que está alineada con la Iglesia
Claudicación del
“Frente” de Izquierda
La Campaña Nacional por el
Derecho al Aborto convocó el 31 de mayo a un acto-festival
con el nombre “Aborto legal, una deuda de la
democracia”. El Nuevo MAS y Las Rojas concurrimos con
nuestros materiales, afiches, pancartas y banderas, en los
que denunciamos la complicidad del gobierno nacional con la
iglesia para negar este derecho a las mujeres y exigimos
aborto legal ya y la separación de la iglesia del Estado.

Compañeras y compañeros de
Asambleas del Pueblo, que integran nuestra lista para las
elecciones en Capital, concurrieron con sus remeras con la
consigna “aborto legal ya” que encabeza el programa de
nuestra campaña electoral conjunta, y unieron la mesa con
sus materiales de propaganda a la mesa del partido. Así es
la campaña electoral que vamos construyendo con los compañeros
de Asambleas: actividades conjuntas donde reina el compañerismo
y la alegría por llevar adelante entre todos esta dura
pelea por presentar una alternativa socialista y
revolucionaria en la Ciudad.
Una tras otra, las
organizadoras del acto, las diputadas y personalidades que
subían al escenario reclamaban a
los legisladores el tratamiento del proyecto de
legalización del aborto, como si la eterna postergación se
debiera a la modorra o a una posición personal de los
diputados y no a la
política expresa del gobierno K. Muchas denunciaron que
la misma iglesia que fue cómplice de los crímenes de la
dictadura es la que ahora presiona contra los derechos de
las mujeres. Pero una tras otra guardaron el mismo silencio
sobre lo que todos sabemos: que Cristina de Kirchner ya se
ha pronunciado clara y explícitamente en
contra del derecho al aborto.

El punto más alto de este
sinsentido lo protagonizó la diputada Lubertino, afirmando
que cuando la lista kirchnerista de Capital (que ella
integra) gane las elecciones, va a impulsar en la
Legislatura porteña la reglamentación de los abortos no
punibles.
Preguntas
inocentes: Lubertino ya es diputada, no
tiene que esperar a ganar las elecciones para impulsar esta
reglamentación en la Legislatura; entonces, ¿por qué no
lo hace ahora? Si ya lo hizo, ¿por qué no dio resultado?
La diputada ex presidenta del Inadi no puede decir la
verdad, y la verdad es que Cristina en persona frenó la
reglamentación del artículo 86 de aborto no punible que
una funcionaria (que no es Lubertino) intentó enviar a los
hospitales públicos.
Lubertino fue al acto con el mismo
objetivo que el resto de las diputadas y funcionarias K:
pedir votos para el kirchnerismo diciendo una mentira que
nadie en ese acto creía, ocultando lo que todo el activismo
de género ya sabe, haciendo del acto una comedia bastante
lamentable.

La pelea con las
organizadoras para hacer uso de nuestro derecho a hablar en
el acto se prolongó durante horas. Las excusas para
negarnos la palabra eran de este tenor: “Las Rojas nos
critican en la prensa de su partido”; “Ustedes son un
partido y nosotras somos la sociedad civil”. Como
organizadoras de un acto que denunciaba “una deuda de la
democracia”, las dirigentes de la Campaña no se mostraban
muy democráticas que digamos.
La claudicación del FIT
En eso estábamos, cuando
sube al escenario Andrea Datri, dirigente del PTS, a hablar
en nombre del FIT. Cuál no sería nuestra sorpresa cuando
vimos que llevaba un pañuelo verde, insignia de la
organización que convocaba al acto (la Campaña Nacional
por el Derecho al Aborto).
El PTS integró esa organización
en algún momento, pero luego rompieron con serias
diferencias con su política y métodos; incluso en el
Encuentro Nacional de Mujeres se negaron a asistir a una
asamblea porque estaba convocada por la Campaña verde, y
nos criticaron a Las Rojas por participar en ella.
Consecuente con la insignia
que se puso para subir al escenario, Datri dirigió su
discurso contra la iglesia, y lo único que dijo del
gobierno es que Cristina fue al Tedeum y los curas la
felicitaron por extender la Asignación Universal por Hijo a
las mujeres embarazadas.
Hablando en nombre del frente
electoral que integra con el PO e IS, el PTS se adaptó
totalmente a la línea oficial del acto, y su única alusión
al gobierno nacional fueron esas dos palabras “de
costado” metidas en medio de denuncias contra la iglesia.
Ninguna contraposición con los discursos de las diputadas
K, ningún llamado a enfrentar la política del gobierno.
Su
único llamado fue a apoyar la Ley de Identidad para las
personas trans. El kirchnerismo también impulsa esta ley,
como parte de su careta progre tras la que pretende esconder
su negativa total frente a los derechos de las mujeres. Pero
esto no lo dijo Datri: solo llamó a apoyar la ley sin
expresar ninguna diferencia con el kirchnerismo.
Rompiendo la proscripción
En el acto se encontraba un
activista recientemente expulsado de la CHA, que era parte
de los organizadores del acto porque trabaja junto a la
Campaña verde. Este compañero, en una actitud principista
que el PTS debería imitar, se puso firme y exigió que se
nos permitiera hablar. No aceptó que Las Rojas y Carne
Clasista, agrupaciones de reconocida actividad en la lucha
de género, tuvieran prohibida la palabra en un acto por los
derechos de las mujeres. Así que nuestra compañera Manuela
Castañeira pudo hablar en nombre del partido, Las Rojas y
Asambleas del Pueblo, y esto es lo que dijo:
“Buenas noches, compañeras, compañeros, desde el Nuevo
MAS y la agrupación de mujeres Las Rojas nos hacemos aquí
presentes una vez más en esta pelea por el derecho al
aborto libre, legal, seguro y gratuito. No puede ser que
vivamos en un país donde son 800 las mujeres que mueren año
a año porque el aborto es clandestino. Son las
trabajadoras, las mujeres de los sectores populares las que
dejan su vida en los barrios por la clandestinidad.
»Queremos decir frente a este Congreso, y también que lo
escuche la presidenta, que en ocho años de gobierno no se
ha transformado, no se ha avanzado absolutamente en nada en
los derechos de las mujeres (aplausos). Es necesario que la
iglesia deje de decidir, que se deje de meter en la educación;
este gobierno también se lo permite cuando le deja opinar
en materia de la educación en los colegios públicos. Si
queremos avanzar necesitamos también educación laica,
científica y feminista (aplausos), para educar nuevas
generaciones con otra cabeza, que repudien el machismo, que
repudien el abuso… (fuertes aplausos).
»En este año electoral, de la fiesta de las elecciones de
la democracia de los ricos, ya hemos escuchado a candidatos
que nos dicen que apoyemos a Cristina porque nos va a dar el
derecho a decidir. Esto es mentira. Lamentamos que sea así,
pero esta es la verdad (aplausos), ya dijo que no está a
favor del aborto y es la iglesia la que está festejando. En
las elecciones de Capital, nuestra lista del Nuevo MAS, Las
Rojas y los compañeros y compañeras de Asambleas del
Pueblo, está a disposición para dar esta pelea. Y por eso
van a ver esos afiches en toda la ciudad por el derecho al
aborto libre, legal, seguro y gratuito, porque es una pelea
que nos debemos y es una pelea que se conquista acá, en las
calles, como hicimos con el matrimonio igualitario el año
pasado, que no lo querían dar y con la movilización lo
conquistamos. Compañeros y compañeras, ese es el camino,
vamos adelante por el derecho al aborto libre, legal, seguro
y gratuito y por la separación definitiva de la iglesia del
Estado. Muchas Gracias. (Aplausos).”
Conclusiones
A pesar de que el gobierno K
logró un amplio terreno de apoyo popular, las
contradicciones entre su discurso progresista y su evidente
política reaccionaria frente a las luchas obreras y los
derechos de las mujeres hacen que mucha gente, sobre todo
entre el activismo, haga frente con nosotros a la hora de la
lucha y la denuncia. Si pudimos presentarnos a elecciones en
Capital, y si estamos a punto de obtener nuestra legalidad
en provincia de Buenos Aires, es porque mucha gente decidió
solidarizarse con nosotros frente a la proscripción de la
ley electoral K a la que denunciamos claramente, y nos dio
su adhesión o afiliación. Y la proscripción que quisieron
hacer en este acto, quitándonos el derecho a intervenir, la
rompimos sin claudicar, sin adaptarnos ni ponernos ningún
pañuelo ajeno: la rompimos porque somos parte real del
movimiento de lucha de género, cosa que fue reconocida por
uno de los organizadores del acto, a quien agradecemos una
vez más su actitud democrática. Y rompimos también el
silencio que reinaba en ese acto sobre el problema de los
problemas que tenemos para conseguir la legalización del
aborto, el hecho de que el gobierno nacional ha pactado con
la iglesia para negarlo. Los aplausos que cosechó Manuela
con su discurso nos demuestran que ser principista
“paga” más que los acuerdos de aparato, las
claudicaciones y los disfraces.
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