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Comunicado
de la Comisión
Política del MAS, 04/04/07
Razones
por las que no salió el acuerdo entre el PTS
y el MAS para
las elecciones de Capital Federal
Como
es sabido hoy miércoles 4 de abril vencía el último plazo
para presentar frentes electorales en la capital.
Lamentablemente, a último momento luego de arduas
discusiones que llevaron todo el fin de semana, no se puedo
concretar una alianza electoral entre nuestro partido –el Movimiento
al Socialismo– y el PTS.
Las
razones son bastante claras y abarcan a tres aspectos:
a)
Por un lado, aspectos políticos: como se podrá ver en los
textos que adjuntamos, existe con los compañeros del PTS
una diferencia básica de ubicación respecto de la actual
coyuntura política y el tipo de campaña electoral que hay
que hacer en la ciudad. Al modo de ver de los compañeros,
se trata de hacer una campaña demasiado circunscripta a
la propia Ciudad, con ejes como si se tratase de
corrientes políticas con cierto peso electoral de masas que
fuéramos a disputar con Macri, Telerman o Filmus...
Por
el contrario, a nuestro modo de ver, se trata más bien de
hacer una campaña “nacionalizada” donde el eje
sea darle duro al gobierno de Nestor Kirchner y ser los
más intransigentes defensores de los duros conflictos
obreros y de trabajadores que se ha venido armando en
las últimas semanas dando la tónica a la actual coyuntura.
b)
En segundo lugar, está la cuestión del eje “democrático”:
Con los compañeros acordamos en que la pelea por la aparición
de Jorge Julio López es de inmensa actualidad y debe tener
un lugar destacado y central en cualquier campaña
electoral. Sin embargo, inexplicablemente, los compañeros
están empecinados en que la pelea por el progreso de la
causa de la Triple A no tendría ninguna importancia
o sería algo meramente “propagandístico”... Esto
–que nos parece una aberración política- se puede ver en
los mismos documentos políticos presentados al debate por
el PTS y en la ausencia de todo peso en los mismos de esta
cuestión.
c)
Pero a estos problemas políticos se le agregaron los clásicos
de los cargos. Desde el nuevo MAS partimos de
reconocerles a los compañeros del PTS su mayor peso
militante en la Ciudad y, por tanto, de que considerábamos
indiscutible que ellos debían encabezar la candidatura a
Intendente. Luego de esto planteamos (y no nos movimos de ahí)
que de ese punto en más el acuerdo debía ser estrictamente
paritario y que cada corriente debía tener la potestad de
determinar los candidatos que creyera conveniente, esto más
allá de aceptar opiniones de la otra. Los compañeros del
PTS marcados por el ya conocido (entre las corrientes de la
izquierda revolucionaria) síndrome de la autoproclamación
querían el “oro y el moro”: es decir, no respetar un
acuerdo paritario sino uno en el que la hegemonía de ellos
fuera “visible” llegando incluso al ridículo de
pretender determinar cuáles podrían ser los candidatos de
nuestro partido y cuáles no.
Demás
está decir que desde el vamos rechazamos estas pretensiones
tajantemente. Lo ridículo del caso es que estamos hablando
de corrientes valiosas, como el PTS y el MAS, pero de
vanguardia; y en un contexto, además, donde las
elecciones de Capital se presentan repletas de
mediaciones centroizquierdistas y en una coyuntura
reeleccionista del gobierno de Néstor Kirchner. O sea, un
escenario que no se presenta como el más favorable desde el
punto de vista electoral para la izquierda revolucionaria.
Presentamos
entonces a continuación los textos que estuvieron en debate entre el
PTS y
el MAS, para que cada compañero se pueda formar su
propia opinión.
Texto
propuesto por el PTS:
Declaración
del Frente Socialista y de los Trabajadores PTS-MAS
Telerman,
Filmus y Macri: los candidatos de los empresarios
Tanto
Macri, el candidato de la derecha empresarial, como Telerman
y Filmus, a los que los medios presentan como
“progresistas” defienden los mismos intereses. Hoy van
en listas separadas pero a nadie se asombraría si mañana
los encuentra compartiendo “espacios políticos comunes”
a ellos mismos o a quienes los apoyan desde las listas de
legisladores. De hecho, la Legislatura local podría ser
considerada como la “capital nacional de la borocotización”.
Todos ellos defienden una ciudad donde los que se benefician
son la banca, las grandes constructoras, los pulpos
inmobiliarios, los empresarios inescrupulosos que provocaron
Cromagnon, las privatizadas…En fin, los distintos grupos
capitalistas que concentran los recursos de una ciudad que a
la vez es la más rica y la más desigual del país. Una
ciudad que vive un “boom” inmobiliario pero donde hay un
déficit habitacional que afecta a más de un 20% de la
población (unas 500.000 personas), con 150.000 habitando en
villas miseria y el crecimiento permanente de los que viven
en condiciones aún más precarias en los asentamientos, de
los que la incendiada Villa Cartón no es más que un
ejemplo de los 24 que se instalaron en los últimos cinco años.
Donde para un trabajador pagar un alquiler es cada vez más
difícil, y ni hablar de tener una vivienda propia. Una
ciudad donde el trabajo “en negro” es moneda corriente,
no sólo entre los trabajadores textiles inmigrantes
explotados en condiciones de semi-esclavitud en multitud de
talleres, en los jóvenes de los “call centers”, en los
supermercados, en el turismo, en el espectáculo o entre las
trabajadoras domésticas, sino también en el propio estado
porteño, que cuenta con 14.000 trabajadores contratados,
pasantes y distintas modalidades de precarización. Una
ciudad donde los servicios públicos siguen en manos de las
privatizadas y son cada vez más desastrozos, como mostró
el corte de luz del domingo 26 de marzo, que fue respondido
con la realización de decenas de piquetes por los vecinos
afectados. Una ciudad donde a pesar de los millonarios
recursos existentes la situación de la salud pública es
catastrófica. Donde debido a la inescrupulosidad
empresarial y a la complicidad y desidia gubernamentales
nadie puede sorprenderse si ocurre mañana un nuevo
Cromagnon.
La
ciudad del 19 y 20 de diciembre y de las luchas obreras y
populares
Pero
Buenos Aires no es sólo la ciudad de los arribistas y los
grandes negocios capitalistas, donde los ricos, las capas
altas de la clase media y los turistas disfrutan y hacen
alarde consumista mientras miles duermen en las calles o en
los asentamientos precarios sino también aquella que fue
escenario de las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001 y
de múltiples luchas protagonizadas por sus trabajadores y
sectores populares. Es la ciudad donde los trabajadores del
subte, con su cuerpo de delegados, conquistaron las 6 horas
y terminar prácticamente con las tercerizaciones. Donde la
lucha del Hospital Garrahan planteó la necesidad de un
salario equivalente a la canasta familiar para toda la clase
trabajadora. Donde la larga pelea del Hospital Francés
contra el vaciamiento de sus patrones y la complicidad
gubernamental puso sobre el tapete la necesidad de la
nacionalización bajo administración de trabajadores y médicos
del sistema hospitalario. Donde los precarios del gobierno
de la ciudad se organizan y luchan contra el trabajo “en
negro”. Donde los contratistas telefónicos enfrentan las
tercerizaciones y son apoyados por sus compañeros de Telefónica
y Telecom. Donde los aeronáuticos enfrentan la prepotencia
de las patronales de Aerolíneas y LAN. Donde los
trabajadores inmigrantes enfrentan la esclavitud de los
talleres textiles. Donde los trabajadores de los grandes
multimedios enfrentan recurrentemente a sus patronales, como
ha ocurrido recientemente en Perfil. Donde los trabajadores
del INDEC luchan contra la grotesta intervención
gubernamental. Donde los estudiantes de la UBA enfrentan a
las camarillas profesorales. Es la ciudad donde miles
volvimos a llenar la Plaza de Mayo este 24 de marzo para
exigir la cárcel para todos los genocidas y la aparición
con vida de Julio López.
Contra
el gobierno de Kirchner y todas las variantes patronales
El
PTS y el MAS concretamos un acuerdo electoral en defensa de
la independencia de clase ante los partidos patronales, y
para ayudar a elevar la actual lucha reivindicativa de los
trabajadores a la lucha política, sin depositar ninguna
confianza en los mecanismos de esta democracia patronal.
Nuestro Frente no sólo se opone a los candidatos patronales
en la ciudad sino tambén a un gobierno nacional, como el de
Kirchner, que ha favorecido los intereses de los grandes
grupos capitalistas y ha permitido el reciclamiento de gran
parte de los políticos “noventistas” del PJ y la UCR
que fueron repudiados con el “que se vayan todos”. Un
gobierno que está al servicio de Techint, Repsol, y las
grandes exportadoras del complejo agroindustrial. Que habla
en los discursos contra la política “de los noventa”
pero mantuvo las privatizaciones y continuó con el pago de
la deuda externa. Donde, a pesar de cuatro años de fuerte
crecimiento económico, los salarios promedio siguen un 10%
por debajo de lo que estaban en el 2001 y la precarización
laboral alcanza a un 43%
de los trabajadores. Es el gobierno que posa junto a Chávez
pero que junto con Lula, Tabaré y Bachelet manda tropas a
cuidarle las espaldas a Bush en Haití y utiliza la causa
AMIA para favorecer los aprietes de los yankis contra Irán.
Este Frente plantea la necesidad de construir una verdadera
oposición de clase, obrera y socialista, contra el gobierno
de Kirchner y las distintas variantes patronales.
¡Cárcel
a todos los genocidas de la dictadura y a los asesinos de la
Triple A! ¡Exigimos al gobierno aparición con vida de
Julio López!
Kirchner
sostiene que quiere terminar con la impunidad de los
represores del proceso. Pero bajo su gobierno el 95% o más
de los genocidas sigue impune. Hay sólo 2 condenados y están
en prisión preventiva tan sólo 256 represores cuando está
comprobada la existencia de casi 500 centros cladestinos de
detención. Siguen en funciones miles de policías,
militares y espías de la SIDE que sirvieron bajo la
dictadura, amén de multitud de sus cómplices civiles y de
alrededor de 400 jueces procesistas altualmente en ejercicio
de su actividad. ¿Cómo entonces extrañarnos que a más de
seis meses Jorge Julio López no aparezca si es entre
quienes supuestamente lo están buscando que hay que buscar
a los perpetradores de su desaparición?
Por
los intereses de clase que defiende, los de los mismos
grupos económicos que orquestaron el golpe, su objetivo el
objetivo de este gobierno la preservación del aparato
represivo del estado capitalista, al que busca hacer más
presentable juzgando sólo algunos casos emblemáticos. Es
un gobierno que sostiene a las policías del “gatillo fácil”
y que no ha vacilado en recurrir a la represión contra las
luchas populares, criminalizando a los luchadores y llegando
a la militarización de Las Heras, donde en represalia a la
lucha de los petroleros hay hoy seis presos políticos y la
Gendarmería se mantiene en resguardo de los intereses de
las empresas petroleras. Que hoy pretende atacar a los
docentes en lucha en Santa Cruz y Salta, al igual que el
derechista Sobisch lo hace en Neuquén. Es el gobierno que
cobija a quienes en los setenta, como gran parte de la
burocracia sindical y del aparato del PJ, organizaron bajo
los gobiernos de Perón e Isabel las bandas fascistas de la
Triple A, desatando un terrorismo de estado contra la
vanguardia y popular que luego se multiplicaría con la
dictadura genocida. Reivindicamos el Encuentro Memoria,
Verdad y Justicia que viene promoviendo la lucha por la
aparición con vida de Julio López en forma independiente
del gobierno, y levantamos: Nulidad inmediata de los
indultos a los genocidas. Juicio, castigo,
cárcel efectiva, común y perpetua para todos;
Juicio y castigo a Isabel Perón y demás responsables políticos
y materiales de la Triple A; Libertad a los presos políticos
/ Desprocesamiento a los luchadores obreros y populares / No
a las leyes antiterroristas; Castigo a los responsables de
la masacre de Cromagnon.
Un
programa de demandas obreras y populares
Levantamos
reivindicaciones obreras como la lucha por aumento de
salarios al nivel de la canasta familiar ($ 2400), la
reducción de la jornada laboral a 6 horas para garantizar
trabajo para todos y un subsidio universal a los desocupados
de $1500; el pase a planta permanente de los contratados,
pasantes y trabajadores en negro y la derogación de todas
las leyes y decretos de flexibilización laboral; el no pago
de la deuda externa para aumentar los presupuestos de salud
y educación y promover un plan de obras públicas bajo
control de los trabajadores, en particular un plan urgente
de viviendas populares; la expropiación definitiva de todas
las fábricas recuperadas; el apoyo a todos los trabajadores
en lucha; la estatización definitiva bajo administración
de trabajadores y médicos del Hospital Francés; por echar
a la intervenciòn en el INDEC e imponer un directorio de
trabajadores y técnicos; por la necesidad de la coordinación
entre los sectores en lucha y las organizaciones obreras
combativas con los métodos de la democracia obrera; la
unidad de clase entre ocupados y desocupados; la necesidad
de recuperar las comisiones internas, cuerpos de delegados y
sindicatos, derrotando a la burocracia sindical. Una
burocracia que deja aisladas las luchas en curso, como las
de los docentes de Santa Cruz, Salta y Neuquén; y que pacta
con el gobierno y las patronales un “techo salarial” de
un 15% para los trabajadores “en blanco”, mientras los
desocupados y precarios son librados a su suerte.
Peleamos
por expropiar a los privatizadores y poner bajo administración
obrera y de los usuarios la electricidad, el servicio de
agua, el gas o el transporte que manejan los capitalistas
para su beneficio, como es el caso del subterráneo en la
Ciudad de Buenos Aires. Luchamos por una reforma urbana que,
sobre la base de la confiscación de las grandes propiedades
y un plan de construcción de vivienda controlado por los
trabajadores de la construcción, pueda asegurar el techo
para los que no lo tienen.
Impulsamos
también la lucha democrática para terminar con la
impunidad de los asesinos de gatillo fácil y reclamamos el
derecho al aborto seguro, libre y gratuito así como la
libertad inmediata a Romina Tejerína.
¡Por
la ruptura con los partidos y políticos patronales! ¡Por
un gran partido de la clase trabajadora!
En
esta elección, la llamada “centroizquierda” se ha
fragmentado mayoritariamente en el apoyo a Telerman y Filmus.
El ARI de Elisa Carrió, por su parte, está aún a la
derecha del gobierno. Y de Claudio Lozano no podemos olvidar
que él mismo salió diputado apoyando la candidatura de Aníbal
Ibarra. En la izquierda, el MST de Vilma Ripoll viene
profundizando un claro giro hacia posiciones
centroizquierdistas, alejadas de toda perspectiva clasista y
socialista. Concurrió acríticamente al acto montado por el
gobierno para recibir a Hugo Chávez en Ferro donde se elogió
a Kirchner y se impidió siquiera desaprobar con silbidos la
reivindicación al presidente. Incluso está negociando un
frente en la provincia de Buenos Aires con el Partido
Comunista, uno de cuyos exponentes tradicionales, Carlos
Heller, va como vicejefe de Filmus. Y su candidata en la
ciudad, Patricia Walsh, mantiene un coqueteo permanente con
Elisa Carrió. El Partido Obrero, por su parte, al que tanto
el PTS como el MAS venimos llamando desde hace meses a
conformar un frente común, se niega a unir a las fuerzas de
la izquierda clasista, haciendo con ello el juego a los
sectores conciliadores.
Nuestro
Frente pelea por expresar en el terreno electoral lo mejor y
más avanzado de los procesos de recomposición de los
trabajadores y de una nueva generación obrera.
Luchamos
por la independencia política de la clase obrera, señalando
la necesidad que los trabajadores construyamos un gran
partido de la clase trabajadora, para luchar por un gobierno
de los trabajadores y por una sociedad socialista.
¡Por
la derrota del imperialismo!
Estamos
por la derrota del imperialismo en Irak y en todo Medio
Oriente. Decimos bien fuerte: ¡Fuera ingleses de Malvinas,
Fuera yankis de América Latina! Decimos con claridad que sólo
la clase trabajadora puede llevar hasta el final la pelea
contra la dominación imperialista. Por ello afirmamos que
no puede depositarse ninguna confianza en que esta tarea será
llevada adelante por gobiernos con retórica antimperialista
como los de Hugo Chávez o Evo Morales, oponiéndonos a la
subordinación política a los mismos que hoy practica parte
de la izquierda. En Venezuela, lejos de cualquier
“socialismo” siguen siendo los grandes empresarios los
que se quedan con los réditos de la cuantiosa renta
petrolera. Las “nacionalizaciones” realizadas por su
gobierno fueron en realidad recompra de empresas a precios
de mercado, realizadas en conciliación con los intereses de
las multinacionales. En Bolivia, a más de un año de
instalado el nuevo gobierno, las “nacionalizaciones” de
los hidrocarburos también fueron pactadas con las
multinacionales, que seguirán haciendo grandes negocios con
el gas, mientras la gran mayoría de la población sigue sin
acceso a este recurso energético de primera necesidad, las
tierras siguen en manos de los latifundistas y la clase
obrera sufriendo condiciones brutales de explotación.
Sostenemos que frente a estos gobiernos, así como los
defendemos en caso de agresión imperialista, es preciso
mantener una completa independencia política por parte de
la clase trabajadora y luchar en esos países y toda América
Latina por la nacionalización sin pago y bajo administración
obrera de todos los recursos estratégicos y por gobiernos
obreros y campesinos. Nos oponemos por ello a la participación
en el Partido Socialista Unido de Venezuela que promueve Chávez
y llamamos en cambio a dar pasos en la construcción en ese
país de un Partido Obrero Independiente.
Todas
estas reivindicaciones llevan al enfrentamiento con el
gobierno, el régimen y el estado capitalista, y a promover
la unidad con los trabajadores y pueblos oprimidos de América
Latina y el mundo. Su resolución definitiva y duradera sólo
será posible con un gobierno de los trabajadores y el
pueblo, que impulse la lucha internacionalista de la clase
obrera para lograr la Federación de Repúblicas Socialistas
de América Latina.
Correcciones
propuestas por el MAS
(Van
indicadas en color)
Declaración
del Frente Socialista y de los Trabajadores PTS-MAS
1-
Contra el gobierno de Kirchner y todas las variantes
patronales
El
PTS y el MAS concretamos un acuerdo electoral en defensa de
la independencia de clase ante los partidos patronales, y
para ayudar a elevar la actual lucha reivindicativa de los
trabajadores a la lucha política, sin depositar ninguna
confianza en los mecanismos de esta democracia patronal.
Nuestro Frente no sólo se opone a los candidatos patronales
en la ciudad sino también a un gobierno nacional, como el
de Kirchner, que presentándose como “progresista”
no ha hecho más que favorecer los intereses
de los grandes grupos capitalistas y ha permitido el
reciclamiento de gran parte de los políticos
“noventistas” del PJ y la UCR que fueron repudiados con
el “que se vayan todos”. Un gobierno que está al
servicio de Techint, Repsol, y las grandes exportadoras del
complejo agroindustrial. Que habla en los discursos contra
la política “de los noventa” pero mantuvo las
privatizaciones y continuó con el pago de la deuda externa.
Donde, a pesar de cuatro años de fuerte crecimiento económico,
los salarios promedio siguen un 10% por debajo de lo que
estaban en el 2001 y la precarización laboral alcanza a un
43% de los trabajadores. Es el gobierno que posa
junto a Chávez pero que, al
mismo tiempo, junto con Lula, Tabaré y Bachelet,
manda tropas a cuidarle las espaldas a Bush en Haití y
utiliza la causa AMIA para favorecer los aprietes de los
yankis contra Irán. Este Frente plantea la necesidad de
construir una verdadera oposición de clase, obrera y
socialista, contra el gobierno de Kirchner y las distintas
variantes patronales.
2-
¡Todo el apoyo a las luchas obreras en curso contra el
techo salarial y la esclavitud laboral K.
Estamos con los obreros de Fate y los docentes
del interior del país!
En el marco anterior, la coyuntura está marcada
por duras luchas salariales y contra la esclavitud laboral
de parte importante sectores obreros y de trabajadores. No
hay terreno donde el verdadero carácter patronal del
gobierno K no desnude más que frente a las luchas obreras:
Ahí está el caso de la virtual “militarización” en la
provincia de Santa Cruz ante el justo reclamos de los
docentes que siguen con un vergonzoso básico de 160$: ni más
ni menos que un miserable Plan Trabajar. Y a pesar de la
traición de las burocracias del CTERA nacional y el SUTEBA
de la Provincia de Buenos Aires, a los docentes cruceños se
le suman los de Neuquén, Salta y otras tantas provincias en
dura lucha contra el techo salarial y por aumentos al básico.
Pero no se trata solo de docentes y estatales.
Desde las entrañas de la propia clase obrera industrial y
en directa contradicción con Hugo Moyano y la CGT,
comienzan a entrar en escena contingentes obreros de
importancia como es el caso de los trabajadores de FATE
(patronal “nacional” amiga del gobierno K) y del gremio
del neumático en su conjunto contra la miseria salarial y
condiciones de trabajo realmente esclavistas.
La izquierda clasista y revolucionaria no tiene
otra tarea más importante en la actual coyuntura que
contribuir al triunfo de estas peleas que pueden llegar a
poner en cuestión el techo salarial K más de conjunto y
esta misma coyuntura donde el gobierno pretende encaminarse
sin complicaciones hacia su reelección y la reafirmación
del actual “modelo” de economía exportadora sobre la
miseria y la esclavitud laboral de los que tienen trabajo.
En estas condiciones,
levantamos reivindicaciones obreras como la lucha por
aumento de salarios al nivel de la canasta familiar ($ 2400 al
básico), la reducción de la jornada laboral a 6
horas para garantizar trabajo para todos y un subsidio
universal a los desocupados de $1500; el pase a planta
permanente de los contratados, pasantes y trabajadores en
negro y la derogación de todas las leyes y decretos de
flexibilización laboral; el no pago de la deuda externa
para aumentar los presupuestos de salud y educación y
promover un plan de obras públicas bajo control de los
trabajadores, en particular un plan urgente de viviendas
populares; la expropiación definitiva de todas las fábricas
recuperadas; el apoyo a todos los trabajadores en lucha; la
estatización definitiva bajo administración de
trabajadores y médicos del Hospital Francés; por echar a
la intervención en el INDEC e imponer un directorio de
trabajadores y técnicos; por la necesidad de la coordinación
entre los sectores en lucha y las organizaciones obreras
combativas con los métodos de la democracia obrera; la
unidad de clase entre ocupados y desocupados; la necesidad
de recuperar las comisiones internas, cuerpos de delegados y
sindicatos, derrotando a la burocracia sindical. Una
burocracia que como la de la CTA deja aisladas las luchas en
curso, como las de los docentes de Santa Cruz, Salta y Neuquén;
o que como
la CGT de Moyano pacta con el gobierno y las
patronales un “techo salarial” de un 15% para los
trabajadores “en blanco”, mientras los desocupados y
precarios son librados a su suerte.
Peleamos por la expropiación sin pago ni
indemnización de todas las empresas extractivas (en primer
lugar a la YPF-Repsol) y de las grandes industrias y de
servicios que se declaren en crisis y su puesta a funcionar
bajo administración y/ o control obrero, siguiendo el
reciente ejemplo del Hospital Francés.
En la ciudad de Buenos Aires planteamos lo
propio para las privatizadas de servicios de agua, el gas o el transporte que manejan los
capitalistas para su beneficio, como es el caso del subterráneo
en la Ciudad de Buenos Aires. Luchamos por una reforma
urbana que, sobre la base de la confiscación de las grandes
propiedades y un plan de construcción de vivienda
controlado por los trabajadores de la construcción, pueda
asegurar el techo para los que no lo tienen.
3-
¡Cárcel a todos los genocidas de la dictadura y a los
asesinos de la Triple A! ¡Exigimos al gobierno aparición
con vida de Julio López, al
tiempo que no dejamos de señalar su responsabilidad política
en que este siga desaparecido! ¡Libertad ya a Romina
Tejerina!
Kirchner
sostiene que quiere terminar con la impunidad de los
represores del proceso. Pero bajo su gobierno el 95% o más
de los genocidas siguen impunes. Hay sólo 2 condenados y
están en prisión preventiva tan sólo 256 represores
cuando está comprobada la existencia de casi 500 centros
clandestinos de detención. Siguen en funciones miles de
policías, militares y espías de la SIDE que sirvieron bajo
la dictadura, amén de multitud de sus cómplices civiles y
de alrededor de 400 jueces procesistas altualmente en
ejercicio de su actividad. ¿Cómo entonces extrañarnos que
a más de seis meses Jorge Julio López no aparezca si es
entre quienes supuestamente lo están buscando que hay que
buscar a los perpetradores de su desaparición, si
el gobierno perdió un tiempo precioso lanzando por semanas
(junto a Hebe de Bonafini) la encubridora campaña de que
Lopez estaba en “la casa de su tía”?
Por
los intereses de clase que defiende, los de los mismos
grupos económicos que orquestaron el golpe, es objetivo de
este gobierno la preservación del aparato represivo del
estado capitalista, al que busca hacer más presentable
juzgando sólo algunos casos emblemáticos. Es un gobierno
que sostiene a las policías del “gatillo fácil” y que
no ha vacilado en recurrir a la represión contra las luchas
populares, criminalizando a los luchadores y llegando a la
militarización de Las Heras, donde en represalia a la lucha
de los petroleros hay hoy seis presos políticos y la
Gendarmería se mantiene en resguardo de los intereses de
las empresas petroleras. Que hoy pretende atacar a los
docentes en lucha en Santa Cruz y Salta, al igual que el
derechista Sobisch lo hace en Neuquén o
Romero en Salta.
En este marco, y como subproducto del
cuestionamiento que ha implicado el “que se vayan todos”
del 2001, es que en los últimos meses ha vuelto a saltar a
la palestra la causa por los asesinatos de la Triple A.
Existe un amplio arco que va desde el gobierno K, partidos
patronales, los empresarios, la burocracia de la CGT e
incluso sectores de “izquierda” que están mancomunados
de hecho para que esta causa no avance, para que no se rompa
el pacto de impunidad que viene desde la década del ’80
para cubrir con el olvido los casi 2000 asesinatos de la
vanguardia obrera y estudiantil perpetrados bajo los
gobierno de Perón e Isabel. Indicador de esto fue el cartel
del gremio de la Fraternidad “no jodan con Perón” y las
“preocupaciones” por las derivaciones que esta causa
podría tener llevadas por Moyano ante el mismo Kirchner. Es
entonces una obligación de las corrientes de la izquierda
independiente y revolucionarias el luchar porque esta causa
y el enjuiciamiento a Isabel Perón y demás responsables
políticos y materiales de estos asesinatos den con sus
huesos en la carcel. Lo mismo que se debe levantar la
bandera de los compañeros asesinados de la tradición del
trotskismo en nuestro país como es el caso de los compañeros
del PST independientemente de la consideración que podamos
tener acerca de la justeza o no de sus políticas.
Reivindicamos
el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia que viene
promoviendo la lucha por la aparición con vida de Julio López
en forma independiente del gobierno, y levantamos: Nulidad
inmediata de los indultos a los genocidas. Juicio, castigo,
cárcel efectiva, común y perpetua para todos;
Juicio y castigo a Isabel Perón y demás responsables políticos
y materiales de la Triple A; Libertad a los presos políticos
/ Desprocesamiento a los luchadores obreros y populares / No
a las leyes antiterroristas; Castigo a los responsables de
la masacre de Cromagnon.
Impulsamos también la lucha democrática para
terminar con la impunidad de los asesinos de gatillo fácil
y reclamamos el derecho al aborto seguro, libre y gratuito
así como la libertad inmediata a Romina Tejerína.
4- Telerman, Filmus y Macri: los candidatos de los empresarios
Tanto
Macri, el candidato de la derecha empresarial, como Telerman
y Filmus, a los que los medios presentan como
“progresistas” defienden los mismos intereses. Hoy van
en listas separadas pero a nadie se asombraría si mañana
los encuentra compartiendo “espacios políticos comunes”
a ellos mismos o a quienes los apoyan desde las listas de
legisladores. De hecho, la Legislatura local podría ser
considerada como la “capital nacional de la borocotización”.
Todos ellos defienden una ciudad donde los que se benefician
son la banca, las grandes constructoras, los pulpos
inmobiliarios, los empresarios inescrupulosos que provocaron
Cromagnon, las privatizadas…En fin, los distintos grupos
capitalistas que concentran los recursos de una ciudad que a
la vez es la más rica y la más desigual del país. Una
ciudad que vive un “boom” inmobiliario pero donde hay un
déficit habitacional que afecta a más de un 20% de la
población (unas 500.000 personas), con 150.000 habitando en
villas miseria y el crecimiento permanente de los que viven
en condiciones aún más precarias en los asentamientos, de
los que la incendiada Villa Cartón no es más que un
ejemplo de los 24 que se instalaron en los últimos cinco años.
Donde para un trabajador pagar un alquiler es cada vez más
difícil, y ni hablar de tener una vivienda propia. Una
ciudad donde el trabajo “en negro” es moneda corriente,
no sólo entre los trabajadores textiles inmigrantes
explotados en condiciones de semi-esclavitud en multitud de
talleres, en los jóvenes de los “call centers”, en los
supermercados, en el turismo, en el espectáculo o entre las
trabajadoras domésticas, sino también en el propio estado
porteño, que cuenta con 14.000 trabajadores contratados,
pasantes y distintas modalidades de precarización. Una
ciudad donde los servicios públicos siguen en manos de las
privatizadas y son cada vez más desastrozos, como mostró
el corte de luz del domingo 26 de marzo, que fue respondido
con la realización de decenas de piquetes por los vecinos
afectados. Una ciudad donde a pesar de los millonarios
recursos existentes la situación de la salud pública es
catastrófica. Donde debido a la inescrupulosidad
empresarial y a la complicidad y desidia gubernamentales
nadie puede sorprenderse si ocurre mañana un nuevo
Cromagnon.
5-
La ciudad del 19 y 20 de diciembre y de las luchas obreras y
populares
Pero
Buenos Aires no es sólo la ciudad de los arribistas y los
grandes negocios capitalistas, donde los ricos, las capas
altas de la clase media y los turistas disfrutan y hacen
alarde consumista mientras miles duermen en las calles o en
los asentamientos precarios sino también aquella que fue
escenario de las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001 y
de múltiples luchas protagonizadas por sus trabajadores y
sectores populares. Es la ciudad donde los trabajadores del
subte, con su cuerpo de delegados, conquistaron las 6 horas
y terminar prácticamente con las tercerizaciones. Donde la
lucha del Hospital Garrahan planteó
la necesidad de un salario equivalente a la canasta familiar
para toda la clase trabajadora. Donde los trabajadores y
periodistas de Crónica, recurriendo a la ocupación de
parte del edificio del diario y enfrentando valientemente a
un centenar de patovicas, lograron evitar el vaciamiento del
mismo. Donde la larga pelea del Hospital Francés
contra el vaciamiento de sus patrones y la complicidad
gubernamental puso sobre el tapete la necesidad de la
nacionalización bajo administración de trabajadores y médicos
del sistema hospitalario. Donde los precarios del gobierno
de la ciudad se organizan y luchan contra el trabajo “en
negro”. Donde los contratistas telefónicos enfrentan las
tercerizaciones y son apoyados por sus compañeros de Telefónica
y Telecom. Donde los aeronáuticos enfrentan la prepotencia
de las patronales de Aerolíneas y LAN. Donde los
trabajadores inmigrantes enfrentan la esclavitud de los
talleres textiles. Donde los trabajadores de los grandes
multimedios enfrentan recurrentemente a sus patronales, como
ha ocurrido recientemente en Perfil. Donde los trabajadores
del INDEC luchan contra la grotesta intervención
gubernamental. Donde los estudiantes de la UBA enfrentan a
las camarillas profesorales. Es la ciudad donde miles
volvimos a llenar la Plaza de Mayo este 24 de marzo para
exigir la cárcel para todos los genocidas y la aparición
con vida de Julio López.
6-
¡Por la ruptura con los partidos y políticos patronales!
¡Por un gran movimiento
o partido de la clase trabajadora!
En
esta elección, la llamada “centroizquierda” se ha
fragmentado mayoritariamente en el apoyo a Telerman y Filmus.
El ARI de Elisa Carrió, por su parte, está aún a la
derecha del gobierno. Y de Claudio Lozano no podemos olvidar
que él mismo salió diputado apoyando la candidatura de Aníbal
Ibarra. En la izquierda, el MST de Vilma Ripoll viene
profundizando un claro giro hacia posiciones
centroizquierdistas, alejadas de toda perspectiva clasista y
socialista. Concurrió a-críticamente al acto montado por
el gobierno para recibir a Hugo Chávez en Ferro donde se
elogió a Kirchner y se impidió siquiera desaprobar con
silbidos la reivindicación al presidente. Incluso está
negociando un frente en la provincia de Buenos Aires con el
Partido Comunista, uno de cuyos exponentes tradicionales,
Carlos Heller, va como vicejefe de Filmus. Y su candidata en
la ciudad, Patricia Walsh, mantiene un coqueteo permanente
con Elisa Carrió. El Partido Obrero, por su parte, al que
tanto el PTS como el MAS venimos llamando desde hace meses a
conformar un frente común, se niega a unir a las fuerzas de
la izquierda clasista, haciendo con ello el juego a los
sectores conciliadores.
Nuestro
Frente pelea por expresar en el terreno electoral lo mejor y
más avanzado de los procesos de recomposición de los
trabajadores y de una nueva generación obrera.
Luchamos
por la independencia política de la clase obrera, señalando
la necesidad que los trabajadores construyamos un gran
partido o movimiento de la clase trabajadora, para luchar
por un gobierno de los trabajadores y por una sociedad
socialista.
7-
¡Por la derrota del imperialismo! ¡Por la completa independencia de clase frente a los nuevos gobiernos
“nacionalistas” y / o “populares” como los de Chávez
o Evo Morales!
Estamos
por la derrota del imperialismo en Irak y en todo Medio
Oriente. Decimos bien fuerte: ¡Fuera ingleses de Malvinas,
Fuera yankis de América Latina! Decimos con claridad que sólo
la clase trabajadora puede llevar hasta el final la pelea
contra la dominación imperialista. Por ello afirmamos que
no puede depositarse ninguna confianza en que esta tarea será
llevada delante de
manera consecuente por gobiernos con retórica
antimperialista como los de Hugo Chávez o Evo Morales,
oponiéndonos a la subordinación política a los mismos que
hoy practica parte de la izquierda.
En
Venezuela, lejos de cualquier “socialismo”, siguen
siendo los grandes empresarios los que se quedan con los réditos
de la cuantiosa renta petrolera. Las “nacionalizaciones”
realizadas por su gobierno fueron en realidad recompra de
empresas a precios de mercado, realizadas en conciliación
con los intereses de las multinacionales. En Bolivia, a más
de un año de instalado el nuevo gobierno, las
“nacionalizaciones” de los hidrocarburos también fueron
pactadas con las multinacionales, que seguirán haciendo
grandes negocios con el gas, mientras la gran mayoría de la
población sigue sin acceso a este recurso energético de
primera necesidad, las tierras siguen en manos de los
latifundistas y la clase obrera sufriendo condiciones
brutales de explotación. Sostenemos que frente a estos
gobiernos, así como los defendemos en caso de agresión
imperialista, es preciso mantener una completa independencia
política por parte de la clase trabajadora y luchar en esos
países y toda América Latina por la nacionalización sin
pago y bajo administración obrera de todos los recursos
estratégicos y por gobiernos obreros y campesinos.
Nos oponemos por ello categóricamente a la
participación en el Partido Socialista Unido de Venezuela
que promueve Chávez y llamamos en cambio a dar pasos en la
construcción de un Partido Socialista de Trabajadores
realmente independiente del estado y el gobierno. Al
mismo tiempo, planteamos la defensa incondicional de la
independencia de las organizaciones obreras (como la UNT)
del estado chavista y alertamos contra la gruesa capitulación
que significa llevar a los mejores activistas obreros de
esta central a los pies de Chávez.
Todas
estas reivindicaciones llevan al enfrentamiento con el
gobierno, el régimen y el estado capitalista, y a promover
la unidad con los trabajadores y pueblos oprimidos de América
Latina y el mundo. Su resolución definitiva y duradera sólo
será posible con un gobierno de los trabajadores y el pueblo, que impulse la lucha internacionalista de
la clase obrera para lograr la Unidad socialista de América
Latina.
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