|
prensamovimientoalsocialismo@gmail.com
21/01/10
- Comunicado de prensa del Nuevo MAS
El
Nuevo MAS no marcha con la izquierda sojera
Con
ajuste o con reservas, todos quieren pagar la deuda externa
Ni
gobierno K ni oposición reaccionaria
Pongamos
en pie un polo de independencia de clase
Como
es sabido, el año comenzó con una crisis político-institucional
en las alturas. El motivo: una disputa alrededor de con qué
mecanismo afrontar los renovados pagos de la deuda externa
(algo en lo que todos los sectores patronales están de
acuerdo). Es un dispositivo que desde hace décadas tiene
subordinado al país a los centros financieros del
imperialismo.
El
gobierno de Cristina Kirchner, dejando atrás las falsas
veleidades de la “compra de soberanía”, ha decidido
“volver a las fuentes”. Es decir, saldar la deuda con
los llamados “fondos buitres” (aquellos sectores que no
entraron en el famoso “canje” de Néstor K. en 2005).
Esto alcanza una friolera de 20.000 millones de dólares. Al
mismo tiempo, por esa vía, van a poder volver a tomar deuda
en los mercados internacionales de crédito, redoblando con
mil cadenas la subordinación del país al imperialismo.
Sin
embargo, a pesar de esta medida al servicio de los
“mercados”, la oposición patronal puso el grito en el
cielo, desatando una crisis política e institucional.
¿Cuál
fue la razón de fondo de esto? Es obligación de la
izquierda clarificar esta cuestión. Muy sencillo: no es que
la oposición esté en contra de pagar la deuda. La
diferencia estriba solamente en los mecanismos para afrontar
esta “obligación”.
La
oposición, que ya se está midiendo el traje para asumir el
gobierno a más tardar en 2011, quiere que el gobierno le
deje intactas todas las reservas internacionales, que rondan
los 48.000 millones de dólares. Al mismo tiempo, la oposición
exige que pague la deuda externa con las entradas ordinarias
del Estado. Como esto provocaría un importante déficit
fiscal, sería obligatorio un brutal “ajuste” de los
gastos del Estado, que recaería directamente sobre los
trabajadores estatales y también del sector privado.
La
naturaleza del enfrentamiento tiene que ver con que el
kirchnerismo quiere mostrar su vocación “pro-mercado”
pagando la deuda externa (y sirviendo a los grupos
capitalistas amigos de los K.), pero no quiere afrontar los
costos políticos de un super-ajuste, multiplicando por dos
el que ya están descargando sobre los trabajadores.
La
oposición patronal (desde Macri a la UCR y llegando incluso
a sectores como el Partido “Socialista”), lo que quiere,
es que el gobierno deje de hacer clientelismo y haga el
“trabajo sucio” antes del 2011.
La
oposición, al pedir que se pague la deuda con los ingresos
corrientes del Estado, garantiza plenamente los intereses
del amo al que sirven: el sector capitalista más
concentrado de la banca internacional, los servicios y la
industria.
Hay que construir un polo de clase e independiente
En
estas condiciones, algo vergonzoso volvió a ocurrir en las
filas de la izquierda. De la misma manera que en el
conflicto campo-gobierno K, un sector de la izquierda salió
inmediatamente a apoyar a uno de los sectores patronales en
disputa. Se trata de organizaciones como el MST y la
CCC-PCR.[1].
No
solamente en las filas de la izquierda volvió a causar
desconcierto ver a Marcelo Parrilli (integrante del MST y
legislador de la Ciudad de Buenos Aires) encabezando un
pequeño acto frente al Banco Central que terminó siendo en
los hechos de apoyo al ultra-neoliberal Martín Redrado.
Hasta el diario Clarín –muy satisfecho con el MST y
Parrilli– llegó a titular un artículo al respecto, dónde
destacaba el “inesperado” apoyo que Redrado había
logrado de parte de una organización pretendidamente de
“izquierda”…
Como
si esto fuera poco, la CCC-PCR, el MST y otras
organizaciones menores realizaron un acto frente al Congreso
Nacional el pasado lunes 11 de enero, coincidiendo
justamente con el momento en que Cobos había convocado una
reunión parlamentaria con toda la oposición patronal, para
imponerle al gobierno no tocar las reservas e impedir la
salida de Redrado como presidente del Banco Central.
Este
increíble acto público fue difundido ampliamente por la
televisión. Ayudó, una vez más, al desconcierto de los
activistas obreros, estudiantiles y de izquierda, que no
pueden creer lo que ven sus ojos: que organizaciones que se
dicen de izquierda, vuelven a apoyar a uno de los sectores
de los políticos patronales (que, además, es el más
reaccionario y de derecha).
Ahora,
estos mismos sectores de la “izquierda” –a los que se
han sumado, lamentablemente, los compañeros del PO y otras
organizaciones más pequeñas [2]– van a realizar una
marcha “contra el pago de la deuda externa”, dónde
estas mismas organizaciones (MST y CCC-PCR) son las que
monopolizan su convocatoria…
Para
el Nuevo MAS (como decía Marx) son los hechos los que valen
más que mil programas.
Formalmente,
las consignas votadas para la marcha no dan un apoyo
explicito a ningún sector patronal: sólo se habla de “no
pagar la deuda”…
Sin
embargo, aquí hay dos problemas. Por un lado, se ha
difundido un documento para la marcha que, si bien no ha
sido firmado por todos sus participantes, tiene la adhesión
mayoritaria de los mismos, este texto no sostiene una posición
independiente y de clase frente a ambos contendientes
patronales, sino que apela al Congreso cómo supuesto ámbito
donde se podría lograr el “no pago de la deuda”.
Pero
el problema más importante es que se trata de una
convocatoria monopolizada por aquellos sectores que, igual
que en el conflicto por las retenciones agrarias, corrieron
ahora a alinearse con Redrado y Cobos. La marcha del viernes
próximo es la continuación del vergonzoso acto frente al
Congreso. No se le puede “cambiar el contenido”, aunque
formalmente las consignas acordadas llegaran a plantear
“el gobierno de los trabajadores”…
Es
en estas condiciones que decimos que los hechos valen más
que mil programas: muchísimos compañeros ya vieron esta
política de subordinación a un sector patronal de parte
organizaciones como el MST de Vilma Ripoll, antes con los
“sojeros” y ahora con Redrado-Cobos & Cía. Por eso
la marcha del viertes 22, lo menos que va a traer es
clarificación política. Por el contrario, con una
intencionada ambigüedad, se pretende eludir una definición
tajante frente a esos sectores de la burguesía a los que se
están subordinando.
Por
el contrario, el Nuevo MAS tiene una posición muy clara: se
trata de levantar, de una buena vez, un polo de
independencia de clase frente a los sectores patronales. El
merecido hundimiento del kirchnerismo de ninguna manera podrá
beneficiar a los sectores obreros y populares si no logramos
poner en pié, simultáneamente, un polo de clase, que se
base socialmente en las luchas de los trabajadores como las
de Kraft, subte o el neumático.
Al
mismo tiempo, esto obliga a no dar pasos en falso: no se
puede marchar en común con aquellas organizaciones que
vienen hipotecando la independencia de clase, de la mano de
los Biolcati, los De Angelis, los Cobos o los Redrado.
Por
estas razones, el Nuevo MAS no marcha el viernes 22 con la
izquierda sojera. Llama a las organizaciones independientes
de la izquierda y a los sectores sindicales combativos a
poner en pie lo que más hace falta: un polo de clase frente
a la creciente crisis nacional.
Comité
Ejecutivo del Nuevo MAS
Buenos
Aires, 21 de enero del 2010.
1.-
Desde la centroizquierda parlamentaria, está el caso del ex
intendente de Morón, Sabattella, siempre presuroso a apoyar
al gobierno, y el de Pino Solanas que se diferencia muy poco
de la oposición reaccionaria, como ocurrió durante el
conflicto con el campo, donde en los hechos apoyó a la Mesa
de Enlace.
2.-
También el PTS será de la partida.
Contactos:
Héctor "Chino" Héberling:
11 58 91 06 64
Dirigente Nacional del Nuevo MAS
Daniel Rodríguez: 15 60 16 87 24
Secretaría de Prensa del Nuevo MAS
|